La diputada Francisca Bello (FA) ofició a la JUNJI de Valparaíso y al Servicio Local de Educación Pública Marga Marga por la situación del Jardín Infantil Mi Dulce Mundo de Quilpué, cuyas dependencias quedaron inutilizables tras el colapso de cielos falsos y daños en las techumbres durante el último sistema frontal. La comunidad advierte que el deterioro del recinto se arrastra desde hace años y que hoy representa un riesgo para los párvulos y las funcionarias._
El establecimiento requeriría un proyecto de reposición que podría tardar más de un año. Como medida de emergencia, se evalúa distribuir a sus 150 niños y niñas en distintos jardines de la red, alternativa que preocupa a las familias por el impacto emocional y pedagógico de separar a una comunidad sostenida por 33 trabajadoras.
Los apoderados aceptan una reubicación individual únicamente de forma transitoria para quienes necesitan compatibilizar los cuidados con el trabajo, los estudios u otras necesidades familiares. Sin embargo, proponen habilitar dentro de 30 días un espacio único y cercano que permita mantener reunidos a los párvulos y al equipo educativo mientras se avanza en una solución definitiva.
“Las familias necesitan certezas. Aquí no solo está en juego la infraestructura, sino una comunidad que ha construido vínculos de confianza y cuidado durante años. La seguridad debe estar garantizada, pero la solución no puede significar pérdida de cupos, separación permanente ni nuevas dificultades para las familias”, señaló Bello.
La parlamentaria pidió informar los plazos del proyecto, detallar la reubicación y resguardar los cupos, la extensión horaria y el acompañamiento a las familias. También solicitó transparentar el informe técnico que determinó la inhabilitación del recinto y establecer una mesa de trabajo con compromisos concretos. La propuesta de la comunidad fue respaldada por 112 apoderados de todos los niveles del jardín.

