El Banco Central reportó una contracción en la actividad económica general, afectada principalmente por una baja del 11,8% en la minería del cobre. En contraparte, el sector comercio y los servicios personales lograron cifras azules y amortiguaron un escenario que vuelve a presionar las proyecciones anuales.
Las alarmas en el equipo económico del Gobierno y el mercado financiero volvieron a encenderse tras la entrega del más reciente balance macroeconómico. El Banco Central de Chile informó la mañana de este lunes que el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) correspondiente al mes de abril de 2026 registró una preocupante caída de 1,2% en comparación con el mismo periodo del año anterior, confirmando un evidente escenario de menor dinamismo y enfriamiento en el aparato productivo nacional.
De acuerdo con las precisiones técnicas detalladas por la entidad emisora, este retroceso interanual no estuvo influenciado por factores de calendario, ya que el mes de abril de 2026 contó exactamente con la misma cantidad de días hábiles que su par de 2025.
La minería en picada frente al aguante del sector no minero
La explicación estructural detrás del indicador negativo radica casi exclusivamente en el severo bache que atraviesa la industria extractiva. El Imacec minero experimentó una dramática contracción anual del 11,8%, gatillada de forma directa por una menor producción y extracción de cobre en las principales faenas del país.
En una vereda completamente opuesta, el Imacec no minero logró mantenerse a flote y anotó un crecimiento anual discreto del 0,4%, demostrando que el consumo masivo y las prestaciones básicas sirvieron de contrapeso frente al desplome del sueldo de Chile.
Al desglosar las cifras por ramas de actividad, la producción total de bienes acusó el impacto minero y se hundió un 5,4% en doce meses. A esta caída también sumaron números rojos el ítem de «resto de bienes» —con un retroceso del 2,3%— y la industria manufacturera, que evidenció una leve disminución de 0,4%.
Comercio automotor y online lideran las cifras azules
La nota positiva de la jornada corrió por cuenta del comercio, sector que se expandió un 2,1% en términos anuales. El Banco Central destacó el sólido desempeño del comercio automotor, fuertemente impulsado por la venta de vehículos nuevos y los servicios técnicos de mantención. En el plano minorista, en tanto, sobresalieron de gran manera las transacciones en almacenes de comestibles y el flujo transaccional de las plataformas online (e-commerce).
Por su parte, el sector de los servicios experimentó un avance del 0,8%, explicado por el dinamismo de los servicios personales, con especial énfasis en el área de la salud pública y privada. Sin embargo, este impulso fue frenado parcialmente por la caída en la contratación de servicios empresariales.
Finalmente, la serie desestacionalizada (que compara el mes a mes) mostró un tímido avance de 0,1% respecto a marzo de 2026, aunque anotó una baja del 0,9% en doce meses. En este registro mensual corto, la industria manufacturera sacó la cara con un repunte del 2,3%, mientras que el comercio retrocedió un 1,0% y los servicios bajaron un 0,2%. El dato consolidado de abril vuelve a sembrar dudas e instala un escenario de alta incertidumbre con señales mixtas: una minería debilitada y un comercio que resiste, pero que empieza a acusar el cansancio mensual.

