Según la Encuesta Nacional de Empleo del INE, la desocupación aumentó 0,8 puntos porcentuales en doce meses. El indicador femenino volvió a superar los dos dígitos al ubicarse en 10,3%.
Un fuerte deterioro registraron los indicadores laborales en el país luego de que la tasa de desempleo en Chile se ubicara en un 9,5% durante el trimestre móvil mayo-julio de 2026, según los datos de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) difundidos este viernes por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
La cifra representa un incremento de 0,8 puntos porcentuales en doce meses y se posiciona como el nivel de desocupación más alto registrado desde el año 2021, en pleno contexto de la pandemia por COVID-19. Con este resultado, el mercado laboral chileno acumula 43 meses consecutivos por sobre la barrera del 8% y cuatro periodos sobre el 9%.
El incremento en el indicador se explicó por un crecimiento de 0,7% en la fuerza de trabajo, sumado a una caída del 0,2% en el total de personas ocupadas y un aumento del 10,4% en los desocupados. Dentro de este último grupo, las personas cesantes subieron un 9,4%, mientras que quienes buscan trabajo por primera vez se dispararon un 20,9%.
En tanto, la tasa de participación laboral retrocedió a un 61,7% (-0,1 puntos en doce meses) y la tasa de ocupación cayó al 55,9% (-0,5 puntos).
Caída del empleo formal e incremento de la informalidad
El descenso en el número de personas ocupadas afectó exclusivamente a los hombres (-1,1%), mientras que en las mujeres se registró un leve incremento del 1,0%. Por sectores económicos, los mayores impactos negativos se observaron en Información y Comunicaciones (-14,6%), Enseñanza (-3,3%) e Industria Manufacturera (-2,7%).
Asimismo, la destrucción de empleo afectó principalmente a los trabajadores asalariados formales, categoría que cayó un 2,4% en el periodo analizado.
Por su parte, la tasa de ocupación informal llegó al 26,5%, anotando una subida de 0,5 puntos porcentuales en un año. El aumento del empleo informal fue impulsado íntegramente por el sector femenino, donde las ocupadas informales crecieron un 3,9% (alcanzando una tasa de informalidad del 28,3%), en contraste con la ligera baja de 0,4% en los hombres.
Brecha de género: desempleo femenino vuelve a los dos dígitos
Los datos expuestos por el INE reflejan además una pronunciada brecha según sexo. La tasa de desocupación femenina ascendió al 10,3% (+0,6 puntos en doce meses), impulsada por una fuerza de trabajo de mujeres que creció a mayor ritmo (1,7%) que la creación de puestos laborales para el segmento (1,0%).
En el caso de los hombres, la desocupación se fijó en un 8,9%, lo que representa un aumento de 1,0 punto porcentual en doce meses, explicado por una contracción del 1,1% en los ocupados y un alza de 12,9% en la cantidad de desempleados masculinos.

