El derrumbe se produjo en la calle Fortuni tras las intensas lluvias caídas en Valparaíso. Rocas de hasta dos metros destruyeron e ingresaron a las viviendas habitadas por adultos mayores y menores de edad. Pese al catastro municipal, los afectados exigen apoyo urgente para la remoción de material y comenzar la reconstrucción.
Un dramático hecho registrado en la parte alta de la Ciudad Puerto mantiene en vilo a tres familias de la calle Fortunh, en el cerro Ramaditas. Producto del ablandamiento del terreno por las intensas precipitaciones que han azotado a la comuna, un muro de contención colapsó por completo, generando graves daños estructurales en los inmuebles contiguos.
La infraestructura cedida pertenecía a la propiedad de una pareja de adultos mayores, quienes arrendaban habitaciones en el lugar como su principal sustento económico. Al desplomarse, grandes bloques de concreto y rocas de hasta dos metros de diámetro cayeron directamente sobre las dos viviendas colindantes, llegando a traspasar los muros e ingresar a los dormitorios.
La emergencia reviste un alto impacto social dado el perfil de los damnificados: una de las casas golpeadas está habitada por una madre junto a sus dos bebés, mientras que la segunda vivienda corresponde a una familia compuesta por un matrimonio, dos niños pequeños y una bebé.
Trabajo municipal y urgencia de limpieza
A pesar de que personal de la Municipalidad de Valparaíso acudió al sector para realizar el catastro de emergencia y hacer entrega de nylon para proteger los enseres golpeados por la lluvia, la situación en el pasaje Fortunh sigue siendo crítica.
A la fecha, la enorme masa de escombros y rocas continúa acumulada sobre las estructuras, impidiendo que los vecinos puedan iniciar las faenas de limpieza y posterior reconstrucción. Por ello, las familias afectadas realizaron un desesperado llamado a las autoridades y a la comunidad para disponer de maquinaria, cuadrillas de apoyo o voluntariado que permitan despejar el material acumulado y evitar nuevos desprendimientos.

