La FIFA designó al réferi salvadoreño para impartir justicia en el trascendental choque que definirá al primer finalista de la cita planetaria. El juez centroamericano llega precedido de un estricto perfil técnico y de haber ejecutado la controversial expulsión por la «Ley Vinicius» en la fase de grupos.
La Copa del Mundo de la FIFA 2026 ingresa a su recta más emocionante y dramática. Las semifinales del torneo de fútbol más importante del planeta arrancan con un choque de titanes europeos: las selecciones de Francia y España medirán sus fuerzas sobre el césped del AT&T Stadium de Dallas, Texas, con el único objetivo de timbrar los boletos hacia la gran final por el título ecuménico.
Sin embargo, el partido ya comenzó a jugarse en los escritorios y los pasillos de la alta competencia. La comisión de arbitraje de la FIFA encendió los debates tras confirmar al cuerpo referil encargado de conducir este decisivo compromiso, inclinándose por una designación que ha generado diversas reacciones y polémicas en el entorno de ambas escuadras.
Un réferi riguroso y con historial en el torneo
El encargado de silbato para el duelo entre galos e hispanos será el salvadoreño Iván Barton. El juez de la Concacaf ha sido uno de los hombres con mayor protagonismo y actividad durante el desarrollo del presente Mundial, acumulando en su bitácora la dirección del duelo Japón-Suecia en primera fase, y el infartante choque de octavos de final donde Suiza eliminó mediante lanzamientos penales a Colombia.
De acuerdo con un perfil técnico elaborado por el diario deportivo español Marca, el centroamericano destaca por un estilo de conducción severo: “Barton es reconocido por ser un árbitro de pulso firme en jugadas determinantes. A lo largo de su carrera profesional, acumula más de 300 partidos oficiales dirigidos. Sus estadísticas reflejan un perfil riguroso, superando las 1.400 tarjetas amarillas mostradas y registrando 86 cartulinas rojas directas”.
El antecedente de la “Ley Vinicius”
La designación de Barton añade una alta cuota de tensión debido al estricto precedente que marcó su participación en la fase de grupos del torneo. El salvadoreño fue el primer árbitro en la historia de los mundiales en aplicar de forma rigurosa la denominada “Ley Vinicius” (el protocolo de la FIFA orientado a sancionar conductas y gestiones verbales indebidas en el campo).
Ocurrió durante el compromiso de la segunda fecha del Grupo F entre las selecciones de Paraguay y Turquía, instancia donde Barton expulsó de manera directa al atacante guaraní Miguel Almirón, luego de que el jugador sudamericano se tapara la boca para proferir comentarios en contra de un jugador turco. Este antecedente de tolerancia cero pone sobre aviso a las plantillas de Didier Deschamps y Luis de la Fuente en una semifinal donde el control emocional y la disciplina táctica serán fundamentales para meterse en la definición del campeonato.

