Pruebas científicas de ADN y un exhaustivo análisis audiovisual de la Fiscalía y la PDI resultaron claves para desestimar la tesis de la defensa y posicionar de forma irrefutable a Marcos Godoy Escobar en el sitio del suceso. El imputado deberá cumplir la pena de manera efectiva una vez que termine de purgar una condena previa por otro delito.
Tras seis intensas jornadas de juicio oral, el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Valparaíso dictó una sentencia condenatoria de 15 años de presidio mayor en su grado medio en contra de Marcos Saúl Godoy Escobar, individualizado de forma unánime como el autor material del delito consumado de homicidio simple en contra de Yasna Paola Toloza García, crimen perpetrado el 8 de diciembre de 2019 a un costado de la línea férrea de la ciudad puerto.
Durante el desarrollo de la instancia judicial, la fiscal de Valparaíso, Greta Fuchslocher, expuso una contundente batería de pruebas de cargo. El trabajo de la persecutora penal, desarrollado en estrecha colaboración con la Brigada de Homicidios (BH) de la Policía de Investigaciones (PDI), logró reconstruir milimétricamente la dinámica del ataque mediante el levantamiento de cámaras de seguridad, exámenes forenses en el sitio del suceso, empadronamientos de testigos, pericias biológicas y los informes científicos emitidos por el Servicio Médico Legal (SML).
Cámaras de seguridad y peritajes biológicos de ADN
La sumatoria de las evidencias técnicas permitió derribar la presunción de inocencia del acusado y situarlo directamente junto a la víctima al momento del deceso. “Fueron un cúmulo de antecedentes que permitían concluir que efectivamente él era la única persona que estuvo con ella ese día y la única persona que pudo haber cometido este delito. En las imágenes se ve que estuvo en el lugar mirando hacia todos lados en una actitud bastante a la defensiva u observando qué ocurría a su alrededor”, precisó la Fiscal Fuchslocher.
Además de los registros de videovigilancia que captaron el desplazamiento de la víctima junto al agresor hacia la zona del crimen, la fiscalía presentó una prueba científica de carácter irrefutable: peritajes de ADN que detectaron material genético coincidente de Godoy Escobar en las prendas de vestir que fueron utilizadas expresamente para cubrir el cuerpo sin vida de Yasna Toloza.
La contundencia de las pruebas biológicas y fílmicas fue valorada en su totalidad por la sala del tribunal porteño —integrada por los magistrados Danko Koscina Villegas (presidente), Marcela Osorio Páez y Francisco Antonio Hermosilla Iriarte—, resolviendo dictar el veredicto condenatorio y desestimar las alegaciones de absolución presentadas por la defensa del imputado.
Cumplimiento efectivo y sin beneficios
La sentencia de 15 años de presidio mayor en su grado medio contempla, además, las penas accesorias legales correspondientes. Un punto clave dictaminado por la justicia ordinaria es que el condenado deberá empezar a cumplir esta nueva pena de forma sucesiva; es decir, inmediatamente después de que termine de purgar una reclusión previa que se encuentra cumpliendo actualmente en un recinto penal por la comisión de otro hecho delictivo.
“Luego de cumplir esa condena, tiene que cumplir la que le corresponde por este homicidio en particular, sin ninguna posibilidad de pena sustitutiva y tampoco ninguna posibilidad de acceder, por ejemplo, a una libertad condicional”, recalcó con firmeza la Fiscal Greta Fuchslocher tras la lectura de la sentencia, cerrando un proceso judicial que se extendió por más de seis años en busca de justicia para la víctima y su familia.

