La banda irrumpió con extrema violencia derribando una puerta reforzada de fierro. La madre logró esconderse en el segundo piso con las niñas, mientras que el padre fue brutalmente agredido y encañonado en la cabeza. Los antisociales huyeron con especies avaluadas en $3 millones.
Una situación de extrema violencia y terror vivió un matrimonio y sus dos hijas menores de edad tras ser víctimas de un masivo robo bajo la modalidad de «turbazo» en el interior de su domicilio, ubicado en la comuna de Puente Alto. El asalto, perpetrado por un grupo organizado de al menos ocho delincuentes encapuchados, se registró durante la tarde-noche de este miércoles en un inmueble de la calle Alcalde Manuel Muñoz Bahamondes.
De acuerdo con el relato de los afectados, el atraco se desencadenó pasadas las 20:00 horas, justo después de que la familia terminara de tomar once. Pese a que el acceso principal de la residencia se encontraba reforzado con estructuras de fierro para prevenir vulneraciones, los antisociales actuaron con extrema fuerza coordinada hasta reventar los ingresos e irrumpir violentamente en el primer piso del inmueble.
Emboscada al padre y resguardo de las menores
La madre de la familia detalló los minutos de pánico vividos al percatarse del violento ingreso de la banda. «Sentimos unos ruidos muy fuertes en la puerta de interior, que estaban tratando de sobrepasar. Agarré mi celular y me fui a esconder con mis niñas en el segundo piso», relató la mujer afectada, quien logró poner a resguardo a las menores de edad en las habitaciones superiores mientras llamaba a los servicios de emergencia.
Sin embargo, el padre no logró evadir la acción de los asaltantes. Mientras una parte de la agrupación delictual se desplegó por las dependencias para registrar y acopiar objetos de valor, otros sujetos abordaron al jefe de hogar de forma agresiva. El hombre fue brutalmente golpeado en distintas partes del cuerpo y posteriormente encañonado con un arma de fuego de puño apuntándole directamente a la cabeza para anular cualquier tipo de resistencia física.
«Mi esposo se llevó la mala pasada, porque le pegaron para que no pudiera hacer ninguna fuerza, y los demás sacaron todo lo que podían encontrar de valor», lamentó la madre. Tras concretar el registro de la propiedad en pocos minutos, los delincuentes se dieron a la fuga en dirección desconocida con un botín compuesto por artículos tecnológicos, joyas y dinero en efectivo, cargamento que preliminarmente fue avaluado en cerca de 3 millones de pesos. Carabineros y los equipos especializados de la Fiscalía Metropolitana Sur quedaron a cargo de las pericias para dar con la identidad de la banda.

