La estrella lusa anotó en la aplastante goleada 5-0 de Portugal sobre Uzbekistán, convirtiéndose en el primer futbolista de la historia en marcar en seis citas mundiales distintas. En contrapartida, Inglaterra enredó puntos ante una aguerrida Ghana y Croacia debió sufrir para superar a Panamá.
Una jornada sencillamente inolvidable para las estadísticas del fútbol internacional se vivió en la Copa del Mundo. El certamen planetario combinó una histórica hazaña individual, goleadas inapelables y una paridad absoluta en las zonas de definición, instalando la sorpresa de escuadras que salieron a desafiar a las potencias históricas de igual a igual.
El gran protagonista de las portadas globales fue Cristiano Ronaldo. La selección de Portugal no tuvo piedad frente a su par de Uzbekistán y le propinó un categórico 5-0. Más allá de la contundencia colectiva, el duelo adquirió tintes de leyenda cuando el astro luso mandó el balón al fondo de las redes, timbrando un registro inédito: es oficialmente el primer jugador en la historia del balompié en marcar en seis mundiales diferentes. Con esta victoria, el cuadro europeo escaló provisionalmente a la cima del Grupo K, a la espera de lo que suceda en el choque entre Colombia y la República Democrática del Congo.
Freno a los gigantes en el Grupo L
En paralelo, las acciones del Grupo L encendieron las alarmas de los favoritos. Inglaterra saltó a la cancha con la intención de abrochar su clasificación, pero se estrelló de frente contra un cerrojo inexpugnable. El conjunto de Ghana plantó un duelo de alta intensidad física y táctica, obligando a los británicos a conformarse con un amargo empate 0-0. Con este resultado, ingleses y africanos comparten de forma idéntica el liderato de su zona con 4 unidades cada uno.
El panorama en dicho grupo se encendió aún más tras el vistoso enfrentamiento entre Croacia y Panamá. Aunque la jerarquía europea terminó imponiéndose por un ajustado 1-0 en el marcador final, el trámite del compromiso desató los aplausos de los especialistas hacia la escuadra centroamericana. Panamá exhibió un fútbol de alta factura, dinámico y sin complejos, disputando la posesión del balón y batallando hasta el último minuto de descuento, dejando la definición de la zona completamente abierta de cara a la jornada final.

