El biministro Claudio Alvarado aclaró que la participación de las Fuerzas Armadas se mantendrá concentrada de forma excepcional en las macrozonas Norte y Sur. En su lugar, el Ejecutivo anunció un plan de contingencia inmediata que incluye mayor presencia de patrullajes en las vías públicas y apoyo de vigilancia aérea.
El debate sobre la seguridad pública y el control del orden urbano sumó una definición clave por parte del Ejecutivo. Tras la profunda conmoción nacional que generó el asesinato de un menor de 12 años en medio de una violenta encerrona en San Bernardo, el Gobierno descartó de manera tajante el despliegue de efectivos militares en las calles de las zonas urbanas de la capital, una medida que había sido solicitada con fuerza por diversos actores políticos en las últimas horas.
El biministro Claudio Alvarado reconoció el impacto social del crimen, pero enfatizó la postura institucional de La Moneda frente a la crisis de seguridad. «Cuando hay este tipo de situaciones que generan conmoción y preocupación, como es el fallecimiento de un menor de edad producto de una acción delictual, indudablemente que surge la preocupación de muchos actores y muchos sectores para tratar de corregir o de evitar este tipo de situación», argumentó la autoridad sectorial.
Foco en el fortalecimiento policial y apoyo aéreo
En lugar de acudir al personal de las Fuerzas Armadas para resguardar la infraestructura urbana, Alvarado explicó que la estrategia prioritaria del Ejecutivo apunta a optimizar y robustecer de manera urgente la capacidad preventiva de las policías institucionales.
«El Gobierno ha optado en este minuto por el fortalecimiento de las policías, reforzar los controles preventivos. Se está colocando en marcha un esfuerzo especial para que existan más funcionarios en la calle, más patrullas en la calle», ratificó el secretario de Estado. Para ello, se diseñó un mapa de zonas críticas con vigilancia focalizada, la cual será complementada con un plan coordinado de patrullaje y vigilancia aérea en las autopistas y caleteras para cerrar las vías de escape a los delincuentes dedicados a los robos de vehículos.
Excepcionalidad de las Fuerzas Armadas
Al cerrar su intervención, el biministro fue explícito en fijar el marco operativo actual de las ramas castrenses, detallando que estas continuarán operando bajo las normativas excepcionales ya vigentes en puntos específicos del territorio nacional, sin alterar su rol institucional.
«La situación de los militares está concentrada en el apoyo que nos dan en la Macrozona Norte, en el control de las fronteras, y en la Macrozona Sur, en el control de la violencia. Por lo tanto, son situaciones excepcionales y el control del orden público está radicado en las fuerzas policiales y eso es lo que estamos fortaleciendo y trabajando», sentenció Alvarado, clausurando la discusión de un Estado de Excepción para la Región Metropolitana.

