El Consejo Fiscal Autónomo encendió las alarmas en el Congreso al concluir que el megaproyecto económico del Ejecutivo pone en riesgo la sostenibilidad de las arcas públicas. El organismo técnico advierte que la rebaja de impuestos corporativos abrirá un forado permanente en la recaudación del Estado.
En una de las intervenciones más complejas y fiscalizadoras desde su fundación, el Consejo Fiscal Autónomo (CFA) encendió las luces de alerta en el Congreso Nacional. El organismo técnico advirtió formalmente que el Proyecto de Ley para la Reconstrucción Nacional y el Desarrollo Económico y Social —la megarreforma estructural ancla de la administración del Presidente José Antonio Kast— arriesga seriamente la sostenibilidad de las arcas públicas, proyectando un desequilibrio fiscal adverso que se extenderá de manera ininterrumpida hasta, por lo menos, el año 2031.
Durante la sesión de presentación del informe ante las comisiones unidas de Hacienda de la Cámara de Diputados y del Senado, la presidenta del CFA, Paula Benavides, reconoció el valor conceptual de las medidas pro-crecimiento y los esfuerzos de eficiencia fiscal planteados por el Ejecutivo. Sin embargo, fue tajante al señalar que la arquitectura financiera de la propuesta genera un «descalce estructural de proporciones», debido a que los recortes de impuestos y compromisos de gasto son de ejecución inmediata y segura, mientras que los ingresos permanentes para compensarlos dependen de un optimista y altamente incierto crecimiento económico futuro.
El forado de la rebaja tributaria corporativa
El análisis técnico del CFA concluye que, bajo los parámetros actuales del proyecto coordinado por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, la agresiva reducción del Impuesto de Primera Categoría (impuesto corporativo) no logrará autofinanciarse mediante el dinamismo de la economía. El organismo calcula que, en régimen, solo el 75% del costo de esta rebaja estará efectivamente cubierto, abriendo un forado financiero permanente en la recaudación del Estado.
«El proyecto compromete gasto fiscal con harta certeza en el corto plazo y reduce ingresos permanentes, mientras que los efectos positivos dependen de los ingresos futuros más inciertos, asociados al crecimiento», advirtió Benavides ante los parlamentarios de todas las bancadas. Esta brecha estructural se traducirá en un balance deficitario persistente durante los próximos cinco años, lo que obligaría al fisco a incrementar sus niveles de endeudamiento público en un escenario macroeconómico global restrictivo.
Los 11 focos de riesgo y la exigencia de resguardos
Para detallar la magnitud del peligro, el CFA desglosó 11 vulnerabilidades críticas distribuidas entre impactos directos e indirectos:
- Riesgos de Recaudación y Gasto Directo: Además del déficit corporativo, se apuntó a la subestimación de costos en el crédito tributario al empleo y a una pérdida financiera para las comunas a través de la desprotección del Fondo Común Municipal. Asimismo, cuestionó la sobreestimación de ingresos por la repatriación de capitales, las multas al contrabando de tabaco, los ahorros en licencias médicas, y alertó sobre gastos imprevistos por la restitución derivada de la anulación de Resoluciones de Calificación Ambiental (RCA) junto a los cupos de incentivo al retiro.
- Riesgos Indirectos: El informe destaca la «alta incertidumbre» respecto a si las tasas de expansión del PIB estimadas por Hacienda se cumplirán. El CFA recordó que el traspaso del crecimiento a la recaudación fiscal toma años en materializarse, a diferencia del impacto inmediato del recorte de tributos.
Ante este adverso panorama, el CFA solicitó de manera formal al Ministerio de Hacienda incorporar cláusulas de salvaguarda y mecanismos de mitigación obligatorios en el cuerpo legal del proyecto. El organismo técnico concluyó que, de no mediar correcciones, si las proyecciones de crecimiento del Ejecutivo fallan, la megarreforma consolidará un deterioro irreversible del balance fiscal chileno, comprometiendo la estabilidad económica del país a mediano y largo plazo.

