El secretario de Estado, Fernando Rabat, afirmó que este beneficio no se descarta de forma generalizada y que «cada solicitud se analiza en su mérito». Los dichos contrastan con la postura tajante que el Mandatario sostuvo durante su carrera a La Moneda.
Una intensa controversia política se instaló en el palacio de Gobierno luego de que el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Fernando Rabat, abordara la posibilidad de otorgar indultos presidenciales a condenados por violaciones a niños, niñas y adolescentes (NNA). Sus declaraciones abrieron un flanco de discusión pública al relativizar la postura que el actual Presidente de la República, José Antonio Kast, defendió firmemente durante su campaña electoral, donde aseguró de forma tajante que no concedería dicho beneficio estatal a autores de agresiones sexuales infantiles.
Frente a los cuestionamientos, la máxima autoridad de la cartera de Justicia enfatizó que este tipo de facultades del Ejecutivo no se descartan de manera automatizada o generalizada basándose únicamente en el tipo de delito, sino que dependen estrictamente de la evaluación técnica de cada caso particular. Rabat detalló el procedimiento obligatorio que rige al Ministerio y fue enfático en señalar que «cada solicitud de indulto se analiza en su mérito».
Evaluación «caso a caso» y el marco legal
Ante la insistencia de los medios de comunicación por la contradicción con la promesa presidencial, el secretario de Estado reconoció de forma explícita que «no cabe ninguna duda de que la violación a menores es un delito grave», pero insistió en que la respuesta institucional «se responde en su mérito conforme a los antecedentes que arroja el expediente». Debido a esto, el ministro declinó profundizar en la polémica política, recalcando que el marco de acción legal ya está definido en las carpetas de postulación correspondientes.
Al ser consultado sobre si existen crímenes de tal gravedad que resulten imposibles de condonar por el Estado, Rabat argumentó desde una perspectiva jurídica que «mediante el indulto usted no revisa una sentencia judicial, porque eso lo prohíbe la Constitución, sino que más bien analiza las circunstancias particulares».
Dependencia de las circunstancias particulares
Respecto a la opción real de que un condenado por agresiones sexuales infantiles pueda eventualmente recibir el beneficio de la firma presidencial, el ministro planteó que «va a depender mucho las circunstancias en que esa persona esté en el momento». El secretario de Estado reconoció en televisión abierta que, aunque «per se es un delito muy grave», si el expediente técnico arroja un antecedente distinto o razones de fuerza mayor, la autoridad «deberá ponderarlo debidamente».
Finalmente, Rabat remarcó que la entrega del beneficio «va a depender del caso, del análisis que usted efectúe», evitando de esta manera fijar una postura política cerrada o generar expectativas de cualquier naturaleza, escudándose en su formación estricta como «hombre de derecho».

