“Valparaíso Rock Fest” busca demostrar que desde la cooperación, la autogestión y la independencia es posible construir proyectos culturales de alto nivel, con impacto artístico, social y económico para la ciudad”

Entrevista a la Cooperativa Ajustes de Cuentas, sello musical independiente

Por Cristian Allendes, periodista.

Ubicados en uno de los pisos del Trafón, dónde el tiempo se detuvo y el ascensor dejó de funcionar, se encuentra el epicentro de la cooperativa “Ajustes de Cuentas”, sello independiente. Lo curioso es que construyeron una sala de sonido y grabación en las entrañas de una antigua bóveda de principios del siglo XX, logrando mezclar tiempo, patrimonio y modernidad.

Se instalaron en Valparaíso con una idea muy simple, pero profundamente necesaria: “Valparaíso no necesita solamente eventos aislados. Creemos que en Valparaíso hay mucha música “oreja” que no vé la luz del día por falta de capacidad en gestión, acceso o capacidad innovadora y creativa para posicionar un hit a nivel mundial”

Y para ello, organizaron el Festival “Valparaíso Rock Fest” que tendrá lugar el próximo sábado 30 de mayo, con la presentación de seis bandas de la región. El Festival es producido por la Cooperativa “Ajuste de Cuentas” Sello independiente, quién invita a rockeros y a sus familias a disfrutar de esta nueva puesta en escena.

Hablemos de lleno del Festival

La invitación está hecha para este próximo 30 de mayo en el Teatro Municipal de Valparaíso con la presentación de seis bandas de la región ¿Cómo surge la idea de este festival de rock y qué buscan instalar en la escena porteña?

La idea del “Valparaíso Rock Fest” surge desde una necesidad muy concreta: volver a generar escenarios reales para el rock hecho en Valparaíso. Durante años hemos visto cómo gran parte de la escena local ha sobrevivido gracias a la autogestión, al esfuerzo de las propias bandas y al trabajo independiente de técnicos, productores y espacios culturales, muchas veces sin una infraestructura sostenida que permita proyectar ese trabajo en el tiempo.

Desde la cooperativa Ajuste de Cuentas creemos que Valparaíso tiene una identidad musical poderosa, histórica y profundamente ligada al rock, y sentimos que esa identidad necesita oportunidades para encontrarse con un nuevo, amplio y refinado público desde una gestión profesional, contemporánea y con visión de futuro.

Por eso este festival no busca ser solamente un concierto. Buscamos instalar una plataforma. Un espacio donde las bandas regionales puedan presentarse en condiciones técnicas de alto nivel, en un teatro emblemático de la ciudad, y donde además se entienda que la música puede transformarse en una industria creativa sostenible para Valparaíso.

También hay algo simbólico muy importante: queremos volver a reunir a las familias, a distintas generaciones y a la comunidad rockera porteña alrededor de la música en vivo. Sentimos que existe muchísimo talento. Lo que muchas veces ha faltado son espacios de articulación, producción y continuidad.

El festival nace precisamente desde esa convicción: demostrar que desde la cooperación, la independencia y el trabajo serio se pueden levantar proyectos culturales de gran escala sin depender necesariamente de los circuitos tradicionales de la cultura local.

Y esperamos que esto sea sólo el comienzo. La idea es que el Valparaíso Rock Fest pueda crecer en el tiempo, atraer turismo cultural, ayudar con activar la economía creativa local y transformarse en una marca cultural reconocible para la ciudad y para Chile.
Las bandas

En la cartelera del festival suenan las bandas “Leppan”, “Flores” “El Emilio”, “Elisa Elliot”, “MTR” y “Halekin”, esta última con el estilo Symphonic Metal Chileno ¿De dónde provienen estas bandas y qué público esperan que asiste al festival?

Las seis bandas que participan en esta versión del “Valparaíso Rock Fest” representan distintas generaciones, sonidos y trayectorias de la escena regional, y justamente esa diversidad es una de las riquezas del festival.

Proyectos musicales que vienen de distintos espacios culturales y musicales de Valparaíso y la región, con influencias que cruzan el Hard rock, el Metal, el rock alternativo, el pop rock y propuestas más contemporáneas. La curatoría del festival fue colectiva precisamente para mostrar que en la región existe una escena activa, creativa y profesional, aunque muchas veces invisibilizada fuera de circuitos más establecidos.

Por ejemplo, Halekin aporta una propuesta de metal sinfónico chileno con una puesta en escena potente y cinematográfica; Leppan y MTR representan sonidos más ligados al rock y hard rock contemporáneo; mientras que Flores, Elisa Elliot y El Emilio aportan identidades más híbridas y autorales, conectando con públicos diversos y nuevas generaciones.

Y eso también responde a la segunda parte de la pregunta: esperamos un público muy transversal. Obviamente esperamos convocar a la comunidad rockera de la región, pero también a familias, jóvenes músicos, estudiantes, técnicos, gestores culturales y personas que quizás hace tiempo no vuelven a ver una producción de rock regional en un formato profesional dentro de un espacio tan emblemático como el Teatro Municipal de Valparaíso.

Nos interesa especialmente que el festival logre reunir generaciones distintas en torno a la música en vivo. Que convivan quienes crecieron con la historia rockera de Valparaíso y quienes hoy están descubriendo nuevas propuestas regionales.

Además, creemos que el festival puede transformarse en un polo de atracción cultural y turístico para la ciudad, vinculando música, identidad local y economía creativa.

En el fondo, más que reunir bandas, lo que buscamos es reunir comunidad.

El Sello

Organizar un evento como este no debe ser fácil, hay coordinaciones previas para llegar al 30 de mayo ¿por qué se motivaron como sello para sacar adelante este encuentro del rock en la ciudad puerto?

La verdad es que organizar un evento como el “Valparaíso Rock Fest” implica un enorme trabajo humano, técnico y de coordinación. Hay meses de planificación detrás: producción, sonido, iluminación, gestión con bandas, difusión, diseño técnico, financiamiento, alianzas y articulación con distintos actores públicos y privados. Pero justamente ahí está también la motivación principal del sello.

Como cooperativa sentimos que no basta solamente con producir música o grabar discos. Hoy el desafío es ayudar a construir ecosistemas culturales sostenibles para los artistas y trabajadores creativos de la región.

Nos motivamos porque creemos profundamente que Valparaíso necesita recuperar su capacidad de generar plataformas culturales propias, profesionales y permanentes. Y porque sentimos que muchas veces el talento local no logra desarrollarse por falta de espacios de continuidad más que por falta de calidad.

Desde Ajuste de Cuentas entendemos la música como una herramienta de desarrollo territorial. Por eso el festival nace desde una lógica colaborativa y descentralizada, donde participan músicos, técnicos, gestores, organizaciones y actores del territorio con una visión común y sin fines de lucro, sino permitir que quienes ofrecen calidad sostenible.

El “Valparaíso Rock Fest” es parte de esa visión. No se trata solamente de levantar un concierto, sino de demostrar que desde la cooperación, la asociatividad y el trabajo serio se puede generar modelos culturales sostenibles, con impacto económico, artístico y social para la ciudad.

Creemos que eso es especialmente importante hoy, en un momento donde las industrias creativas pueden transformarse en una oportunidad real de desarrollo para Valparaíso si existen plataformas capaces de conectar talento, formación, tecnología y comunidad.

El Rock

Valparaíso se identifica como una ciudad abierta a recibir distintos estilos de música, hay público para todas las formas musicales, pero el rock tiene un nicho fuerte. Cuéntenos ¿por qué se definieron hacer un festival de rock y qué importancia ven ustedes a este estilo de vida y música?

Creemos que el rock en Valparaíso tiene algo muy especial: no es solamente un estilo musical, es parte de la identidad cultural de la región y del país.
Valparaíso históricamente ha sido una ciudad diversa, rebelde, creativa y abierta al intercambio cultural. Y el rock conversa naturalmente con ese espíritu porteño.

Hay una relación muy profunda entre la historia del puerto, la vida nocturna, la bohemia, el arte independiente y las distintas generaciones de músicos que han encontrado en el rock una forma de expresión auténtica.

Por eso decidimos hacer un festival de rock. Porque sentimos que existe una comunidad real detrás de esta música. Un público transversal, fiel y apasionado, que muchas veces no ha tenido suficientes espacios de encuentro en formatos profesionales y permanentes.

Pero además entendemos el rock desde una mirada mucho más amplia que un género musical específico. Para nosotros el rock representa creatividad, pensamiento crítico, identidad, independencia y colaboración. Es una cultura que históricamente ha impulsado movimientos artísticos, técnicos y sociales muy importantes.

Y creemos que hoy, en un contexto donde muchas expresiones culturales tienden a volverse rápidas y desechables, el rock sigue manteniendo algo muy valioso: la experiencia colectiva. La idea de reunirse, escuchar música en vivo, emocionarse, compartir generaciones y construir comunidad alrededor de una experiencia artística real.

También nos interesaba demostrar que el rock regional tiene un enorme nivel artístico y técnico. Muchas veces en regiones existe talento de primer nivel, pero no siempre existen las plataformas necesarias para visibilizar profesionalmente. El Valparaíso Rock Fest busca precisamente aportar a eso: generar un espacio donde distintas expresiones del rock puedan convivir y crecer desde Valparaíso hacia afuera.

Y hay algo más importante todavía: creemos que el rock puede transformarse nuevamente en un motor cultural y económico para la ciudad. No solamente desde los conciertos, sino también desde el turismo cultural, la producción técnica, la formación artística, la economía creativa y el trabajo colaborativo entre distintos actores del territorio.

En el fondo, este festival también es una declaración de principios: creemos que la cultura independiente puede construir futuro desde Valparaíso.

Las Audiencias

En tiempos donde la música compite constantemente con las plataformas digitales y los consumos rápidos, ¿qué importancia tiene para ustedes volver a construir audiencias presenciales y qué rol cumple el público en el desarrollo profesional de una escena musical como la de Valparaíso?

Para nosotros el público no es solamente “quien compra una entrada”. El público es parte fundamental del ecosistema musical y creativo que queremos fortalecer en Valparaíso.

Muchas veces se habla de apoyar a las bandas o a los artistas, pero pocas veces se entiende que una escena musical sólida también necesita audiencias activas, comprometidas y dispuestas a vivir experiencias culturales presenciales. Sin público no hay circuito, no hay continuidad y tampoco existe una industria creativa capaz de sostener trabajo para músicos, técnicos, productores, diseñadores, audiovisuales y muchos otros oficios ligados a la cultura.

Hoy vivimos en una época donde gran parte del consumo musical ocurre desde las plataformas digitales y las redes sociales, pero creemos que la experiencia en vivo sigue teniendo un valor humano irremplazable. Es sabido que ver una banda en escena, compartir con otras personas, emocionarse colectivamente y sentir la energía de un concierto  genera identidad cultural y sentido de comunidad.

Y eso también requiere profesionalismo. Las audiencias actuales valoran la calidad técnica, la experiencia sonora, la iluminación, la puntualidad, la seguridad y el respeto por el público. Valparaíso Rock Fest apuesta por un formato profesional y accesible, porque creemos que la gente merece espectáculos de alto nivel producidos desde la región.

Además, sentimos que formar audiencias es una tarea cultural de largo plazo. Cuando una ciudad fortalece su vínculo con la música en vivo, también fortalece su turismo, su economía creativa y su identidad. Y en una ciudad con la historia musical de Valparaíso, a 10 años de cumplir 500, eso puede transformarse en una herramienta muy poderosa de desarrollo económico, cultural y social.

Quienes crean contenido musical, necesitan plataformas culturales capaces de conectar música, comunidad, trabajo, crecimiento del sector creativo y desarrollo territorial.

Como Cooperativa Ajuste de Cuentas Sello Musical creemos que el enorme talento existente en la región merece espacios de cooperación  profesional, sostenibles y permanentes para crecer y proyectarse.

Este festival busca recuperar el valor de la música en vivo como experiencia colectiva, reuniendo distintas generaciones y estilos del rock regional en un escenario emblemático como es el Teatro Municipal de Valparaíso. Pero además busca demostrar que desde la cooperación, la autogestión y la independencia también es posible construir proyectos culturales de alto nivel, con impacto artístico, social y económico para la ciudad.

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