Trabajadores del mar fijaron un precio base de $520 para el recurso y anunciaron la creación de la Coordinadora de la Pesca Artesanal de la Quinta Región, que une fuerzas entre caletas desde Quintero hasta San Antonio. Exigen la eliminación del impuesto específico a los combustibles.
Una nueva y compleja movilización social se ha activado en el litoral central. Los pescadores artesanales de diversas caletas de la Región de Valparaíso anunciaron de manera oficial el inicio de una paralización de actividades de carácter indefinido, motivada por la profunda crisis económica que golpea al sector productivo debido al desplome en el precio de la jibia y al encarecimiento de sus herramientas de trabajo.
La drástica medida de fuerza fue ratificada tras una masiva asamblea que congregó a dirigentes, armadores y trabajadores marinos provenientes de las comunas de Quintero, Puchuncaví, El Quisco, Quintay, San Antonio y Valparaíso. Los artesanales argumentan que los actuales márgenes de ganancia hacen inviable salir a la mar, considerando el aumento sostenido de los costos operacionales e insumos básicos.
Unidad gremial y fijación de tarifa mínima
Frente al adverso escenario económico, la asamblea de pescadores adoptó dos acuerdos estratégicos e históricos para la orgánica del sector en la zona. En primer término, los trabajadores establecieron un bloque unificado para fijar un valor base de $520 por kilo de jibia, tarifa por debajo de la cual se negarán a comercializar el recurso a los intermediarios y plantas procesadoras.
En segundo lugar, los dirigentes celebraron la conformación y nacimiento de la Coordinadora de la Pesca Artesanal de la Quinta Región, una nueva plataforma político-gremial que agrupa y unifica las demandas de las principales caletas de la zona costera regional. Este organismo autónomo buscará centralizar las negociaciones frente al Ejecutivo y articular las movilizaciones venideras.
Emplazamiento a las autoridades y fin al impuesto específico
A través de un manifiesto público, la naciente coordinadora realizó un emplazamiento directo y transversal a los parlamentarios de la región y a las autoridades de la Subsecretaría de Pesca (Subpesca) para que se involucren de manera urgente en la resolución de esta crisis antes de que derive en desórdenes en las rutas o caletas.
Entre el petitorio de los pescadores artesanales destaca la exigencia de eliminar el impuesto específico a los combustibles para el sector pesquero menor —apuntando al alto precio de la bencina y el diésel que arrastra sus faenas a pérdidas—, además de demandar mesas de trabajo y soluciones concretas para aquellos pescadores que se encuentran actualmente afectados por sanciones administrativas, multas y fiscalizaciones de los organismos de control marítimo.

