Tensión en el CPI tras exposición del biministro Louis de Grange, quien reconoció trabas del sector bancario internacional para costear el molo de abrigo de US$ 1.950 millones. Eduardo Frei advirtió que Chile sigue perdiendo terreno frente a Perú.
Un tenso y reservado debate político-económico se desató al interior del Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI), encendiendo las alarmas sobre el futuro del proyecto Puerto Exterior de San Antonio. Pese a que la administración del Presidente José Antonio Kast ha catalogado la megaobra como «prioritaria», la exposición del biministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange, sembró profundas dudas en el empresariado y la oposición tras admitir severas complicaciones para amarrar el financiamiento estatal destinado a las obras del molo de abrigo.
El proyecto contempla una inversión global estimada en US$ 4.450 millones, de los cuales US$ 2.500 millones serán inyectados por el sector privado, mientras que los US$ 1.950 millones restantes deben ser provistos por la estatal Empresa Portuaria de San Antonio (EPSA). Es precisamente este último desembolso el que hoy el Gobierno mira con cautela por su altísimo costo fiscal.
Falta de recepción en la banca internacional
La exministra del MOP e integrante del CPI, Jessica López, calificó el posicionamiento del Ejecutivo como «dubitativo» según consigno el medio Puranoticia, revelando que De Grange confesó gestiones fallidas en el extranjero.
«El biministro sostuvo que era una inversión muy grande y que él habría conversado con algunos bancos internacionales, quedándose con la impresión de que no era fácil conseguir que los privados ingresen al proyecto, en específico, para la construcción de la estructura exterior (molo de abrigo)», detalló López.
A juicio de la exsecretaria de Estado, el relato oficialista dejó una percepción de desconfianza generalizada: «Efectivamente, por un lado dijo que era un proyecto crítico para Chile, pero cuando habló de financiamiento expresó ciertas dudas… Faltó convicción».
Frente de expresidentes: La sombra del puerto de Chancay
La cita contó con la sorpresiva e inédita intervención conjunta de los exmandatarios Eduardo Frei Ruiz-Tagle y Gabriel Boric, miembros destacados del CPI, quienes manifestaron públicamente su profunda preocupación ante una potencial postergación del terminal de la Región de Valparaíso.
Al tomar la palabra, el expresidente Frei Ruiz-Tagle levantó una dura alerta geoestratégica, remarcando cómo Chile se ha quedado drásticamente atrás en infraestructura portuaria en el Pacífico Sur respecto a su principal competidor directo, Perú, que ya saca ventajas operativas con el megapuerto de Chancay.
Por su parte, Gabriel Boric fustigó que la presentación de De Grange dio a entender que San Antonio dejó de ser una prioridad real para la vigente administración de centroderecha. Ante el freno bancario privado, el exjefe de Estado sugirió formalmente al Ejecutivo evaluar de inmediato líneas de crédito de emergencia por medio de la banca multilateral, como el Banco Mundial, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Gobierno responde y EPSA guarda silencio
Consultado por la fuerte controversia surgida en el CPI, el Ministerio de Transportes intentó poner paños fríos mediante un comunicado donde reiteraron que «el puerto exterior de San Antonio es una prioridad no solo para el Gobierno, sino para el país». Desde la cartera aseguraron que este proyecto, «junto con la ampliación de Valparaíso, representan los mayores aumentos de capacidad portuaria del país de cara a los desafíos mineros, forestales y agropecuarios».
En tanto, la Empresa Portuaria de San Antonio (EPSA) prefirió mantener distancia de la polémica y declinó emitir comentarios respecto al complejo escenario de financiamiento que hoy mantiene en suspenso la obra de infraestructura más importante de la década.

