Gloria Ortiz rompió el silencio en televisión y entregó un desgarrador testimonio sobre la muerte de su hija Isidora. Acusó que el progenitor decidió «por voluntad» no asegurar las ventanas y relató que se enteró de la tragedia por un llamado de Carabineros.
En una emotiva y cruda entrevista televisiva con el matinal Contigo en la mañana, Gloria Ortiz, madre de la pequeña Isidora —la menor de dos años que falleció tras caer desde el piso 11 de un edificio en Las Condes—, rompió el silencio para relatar el profundo dolor familiar y aportar graves antecedentes respecto a las presuntas negligencias que derivaron en la tragedia.
El testimonio de la mujer surge a solo horas de que el padre de la infante fuera formalizado por el delito de homicidio simple bajo la figura de comisión por omisión, quedando bajo la medida cautelar de detención en tránsito a la espera de lo que resuelva la Corte de Apelaciones de Santiago.
Incumplimiento de las mallas de seguridad
Uno de los puntos más complejos del relato de Ortiz apunta directamente a las condiciones del departamento donde ocurrió el accidente. Según reveló la madre, existía un compromiso formal y legal para resguardar la integridad de la niña durante los regímenes de visitas que habían comenzado en el mes de marzo.
«Nosotros hicimos un acuerdo de mediación que fue 100% de mutuo acuerdo. En las partes de seguridad, tenía que tener la silla de auto, tenía que instalar las mallas en todo su departamento y él estuvo de acuerdo. Apelé al acto de la buena fe de lo que me estaba diciendo. Él decidió por voluntad no instalar la malla», acusó Ortiz.
La mujer detalló que incluso existió un intercambio de correos electrónicos donde el imputado le adjuntó el presupuesto del costo de las mallas de protección por tratarse de un gasto extraordinario. Pese a que la defensa legal de la madre respondió dicha comunicación, el sujeto nunca volvió a contestar ni concretó la instalación.
Asimismo, al ser consultada por conductas previas del progenitor, Ortiz recordó un preocupante episodio de negligencia: «En una oportunidad, cuando la Isi tenía 7 meses, teníamos hora con la pediatra y llegó con hálito alcohólico».
La cronología del fatídico domingo
Durante la entrevista, la madre recordó el angustiante momento en que se enteró del suceso mientras se encontraba de compras junto a su familia. Al notar que se cumplía la hora acordada para el retorno de la menor y no tener noticias, recibió una llamada directa de la policía uniformada.
«Me llama Carabineros informándome de que Isidora había tenido un accidente en la casa del papá. Me aterroricé», relató. Ante la falta de respuesta telefónica por parte del progenitor y de su actual pareja, Ortiz envió a su hermano al edificio de Las Condes. Fue en el trayecto cuando la hermana del imputado le confirmó vía telefónica que la menor se había precipitado al vacío por una ventana. «Fue tremendamente angustiante llegar y ver que lo que estaba pasando era real», confesó visiblemente afectada.
A la fecha, la madre confirmó que no ha vuelto a tener ningún tipo de contacto ni mensajes por parte del imputado o de su entorno cercano. Respecto a si existe colaboración del acusado con la justicia, Ortiz fue categórica: «Pudo haber prevenido esto si hubiese cumplido con las medidas».
Un refugio en el entorno cercano
Pese al devastador escenario, Gloria Ortiz manifestó encontrar consuelo al haber recibido el cuerpo de su hija para los ritos fúnebres. «En este momento estoy más tranquila porque mi hija ya está en su casa, con su familia, rodeada de mucho amor (…) está donde tiene que estar, en su lugar seguro», señaló agradeciendo el apoyo masivo de vecinos, amigos y compañeras de trabajo.
La mujer cerró su intervención con una potente y sentida reflexión que conmociona a la opinión pública: “Lo que yo necesito ya lo tengo, tengo a mi hija, que está en mi casa con su familia (…) Una mamá nunca debería enterrar a un hijo”.

