“El desarrollo patrimonial y turístico de Valparaíso se ha concentrado en los cerros Concepción y Alegre y los otros cerros tienen muy poca inversión en infraestructura pública y privada”

Entrevista a Javier Donoso, miembro del Colectivo Teatro Odeón

Por Cristian Allendes, periodista.

El pasado 30 de abril las cortinas del Teatro Odeón en Playa Ancha volvieron a cerrarse luego que en el 2021, gracias a la autogestión de vecinos y vecinas, fuera reabierto dándole un espacio de encuentro, desarrollo y participación a la comunidad. A pesar de que los esfuerzos se multiplicaron para recuperar y mantener abierto el espacio, las deudas que se arrastraron hicieron inviable continuar un día más. Y así, tras una orden de desalojo solicitada por el propietario del inmueble, el Teatro Odeón comienza a transitar en la disyuntiva de convertirse en otro “gran proyecto inmobiliario” o simplemente pasar al abandono como tantos otros edificios patrimoniales presentes en la reconocida “ciudad patrimonio de la humanidad”. Sólo las voluntades podrían escribir una historia con final feliz.

Un poco de su historia

La historia del Teatro Odeón comienza en julio de 1911 con su inauguración en la calle Patricio Lynch en Playa Ancha. Se convirtió en el primer teatro construido en un cerro de la ciudad, marcando años de cultura e identidad. Su máximo esplendor lo tuvo en las décadas del 50 y 60, llegando a ser una importante sala de cine. A partir de 1974 comienza un largo silencio de 47 años, hasta que un grupo de vecinos lo reabre el 2021.

Hoy, somos testigos, lamentablemente, de un nuevo período de sueño para el teatro, sin saber si será definitivo.

¿Por qué surge la iniciativa de reabrir un espacio cerrado y abandonado por más de 40 años?

Se retrotrae al 2016, cuando varios vecinos y vecinas motivados y movilizados por haber visto que el teatro estaba en venta en una plataforma inmobiliaria. Nos preocupó esa situación y supimos que otros vecinos también estaban preocupados por la posible venta del teatro, porque varios de nosotros nos imaginábamos que podría ser recuperado. Fue bonito saber que otras personas estaban con el mismo deseo, entonces eso nos movilizó y nos llevó a juntarnos y a constituirnos a fines del 2016, a organizarnos y empezar a visibilizar, dar a conocer y poner en valor el teatro, lo que había sido el teatro y lo que podría ser el teatro. Al principio desde fuera, desde el frontis, desde la plaza Waddington, en barrios de Playa Ancha y en muchas otras partes. En el 2021 llegamos al convencimiento de que era necesario entrar, abrirlo y que la gente lo disfrutara. Parecía el paso lógico, luego de estar haciendo actividades fuera del teatro.

El eterno conflicto económico para el rescate patrimonial

El valor de venta del inmueble es cercano a los 250 millones de pesos. Parece no ser una cifra muy alta, considerando la urgencia de recuperar inmuebles patrimoniales en Valparaíso. ¿Por qué no se pudo concretar la compra del inmueble o favorecer un arriendo que permitiese mantener abierto el espacio?

Al principio intentamos avanzar con el proceso de Ley de Donaciones para ver si podíamos comprar el inmueble, pero debido a nuestra inexperiencia en esas áreas nos dimos cuenta que no era tan fácil encontrar empresas que donaran, había que hacer un trabajo previo muy elaborado para el cual no estábamos preparados. Tampoco la municipalidad se mostró dispuesta a comprarlo y el arriendo fue que tomamos el arriendo de mercado, no tuvimos mucho más que hacer y esto lo pudimos solventar por un tiempo, pero la deuda se hizo insostenible. Sin embargo, hace unos meses pudimos ingresar el proyecto del teatro a la cartera de proyectos del Gobierno Regional, que esperamos siga avanzando, aunque sabemos que es lento el proceso para la compra. Esperamos que el futuro no sea tan lejano.

En Valparaíso existen cerros de primera y de segunda categoría

Parece ser que es de sentido común que este tipo de inmuebles sean recuperados, favoreciendo la vida cultural del barrio y la historia de Playa Ancha. Autoridades comunales han señalado su preocupación y lamento por el cierre, pero vemos que queda en buenas intenciones. ¿Por qué cuesta tanto materializar la recuperación de inmuebles que han sido testigos de la historia de una ciudad considerada mundialmente como un polo cultural?

Valparaíso es una ciudad que desde hace mucho tiempo ha sido bastante abandonada por la autoridad, desde el gobierno central. No es más que ver el desarrollo y la tecnologización que tiene el Puerto y como por fuera de él, detrás las rejas la ciudad casi se viene abajo, más allá de algunas intervenciones. El desarrollo patrimonial y turístico de Valparaíso se ha concentrado en unas pocas zonas, Cerro Concepción y Alegre y los otros cerros tienen muy poca inversión en infraestructura pública y privada. En sectores como Playa Ancha que carecen de espacios culturales para los vecinos, para la comunidad, más allá que estén las universidades que no tienen espacios que son para todos, el teatro vino a cumplir en parte esa función, como ese espacio de encuentro por un tiempo y ahora ya no está. Es poca la inversión en Valparaíso y los cerros que no son parte del área de conservación es más difícil aún.

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