Pese a que la administración del Presidente José Antonio Kast retiró el patrocinio oficial de Chile, la exmandataria avanza con fuerza en su campaña internacional impulsada por México y Brasil para liderar la Secretaría General de las Naciones Unidas.
La expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, sostuvo un trascendental encuentro bilateral con la mandataria de México, Claudia Sheinbaum, en una cita político-diplomática clave para sus aspiraciones de transformarse en la próxima Secretaria General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
A través de sus redes oficiales, Bachelet agradeció públicamente el sólido respaldo que el gobierno mexicano ha otorgado a su postulación para liderar el máximo organismo multilateral del planeta.
Alianza por el multilateralismo
«Sostuve un gran encuentro con la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, a quien agradezco profundamente su respaldo a mi candidatura», manifestó Bachelet, agregando que «México es un país clave para América Latina y para el mundo, y compartimos la convicción de que hoy más que nunca se requiere fortalecer el multilateralismo, la paz con desarrollo y la justicia social».
Por su parte, la Jefa de Estado mexicana utilizó su plataforma en X para llenarla de elogios, ratificando el compromiso de su administración con la figura de la exdirectora de ONU Mujeres. «Recibí a Michelle Bachelet. Una mujer brillante, dos veces presidenta de Chile, promotora de la paz con desarrollo y justicia. Hace unos meses anunciamos nuestro apoyo para que ella presida la Secretaría General de Naciones Unidas», publicó Sheinbaum.
El complejo ajedrez diplomático
El encuentro y las explícitas muestras de apoyo adquieren una especial relevancia debido al complejo escenario interno que enfrenta la postulación de la exmandataria. La campaña de Bachelet es promovida activamente por un bloque regional liderado por México y Brasil; esto, en abierto contraste con la postura de La Moneda.
Cabe recordar que el gobierno encabezado por el Presidente José Antonio Kast decidió retirar previamente el respaldo oficial del Estado chileno a la candidatura de Bachelet, evidenciando una profunda grieta ideológica en la conducción de las relaciones exteriores del país. Sin embargo, este despliegue internacional demuestra que la figura de la ex Jefa de Estado mantiene un peso propio indiscutido en el concierto de las naciones.

