A contar del 1 de octubre, el recinto deberá recibir a pacientes de hasta 16 años. Desde el gremio enfatizan que no se niegan a la medida, pero advierten graves brechas de infraestructura, insumos y personal que podrían poner en riesgo la seguridad de los niños.
A solo días de que se concrete la extensión progresiva de la atención pediátrica hasta los 16 años, 11 meses y 29 días en los servicios de urgencia, los funcionarios de la Unidad de Emergencia Infantil (UEI) del Hospital Carlos Van Buren manifestaron su profunda preocupación por las condiciones en que se implementará la medida a partir del 1 de octubre.
A través de un comunicado, los trabajadores enfatizaron que existe plena disposición y compromiso para atender a la nueva población adolescente. Sin embargo, advierten que la implementación se iniciará sin resolver brechas históricas en recurso humano, capacitación, infraestructura, insumos y equipamiento especializado.
Uno de los puntos de mayor alerta es la convivencia en un mismo espacio de niños pequeños y adolescentes, sin la debida diferenciación de flujos y modalidades de atención. Desde la unidad señalaron que, si bien el Instructivo Ministerial (Ord. C2 N.º 604 de febrero de 2024) exigía un diagnóstico de impacto y medidas de mitigación previas, a la fecha no se han garantizado los recursos necesarios, traspasando la responsabilidad de la contingencia al personal de primera línea.

