A menos de una semana de su confesión, el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago liberó a Ghislain Quiroz debido a que han transcurrido más de 15 años desde la desaparición de la joven en Conchalí. La familia de la víctima calificó la resolución de «burla».
En una controversial resolución que causó hondo impacto en la opinión pública, el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago decretó la libertad de Ghislain Jesús Quiroz Carrizo, sujeto que el pasado domingo se entregó a la policía y confesó haber asesinado a Mariana Sepúlveda, joven de 19 años que permanecía desaparecida desde agosto de 2008 en la comuna de Conchalí.
Pese a que inicialmente se había ordenado su internación en un módulo especial debido a su capacidad cognitiva reducida, el tribunal resolvió decretar la prescripción de la acción penal, argumentando que transcurrieron más de los 15 años que establece la ley para perseguir el delito.
La controversia radicaba en que la Fiscalía sostenía que el imputado habría salido del país en el periodo posterior al crimen —lo que habría duplicado el plazo de prescripción—, sin embargo, un informe del Departamento de Extranjería de la PDI confirmó que Quiroz jamás abandonó el territorio nacional. Ante este antecedente, la magistrada procedió a aplicar de oficio la prescripción y otorgarle la libertad inmediata, decisión que la Fiscalía buscará revertir mediante un recurso de reposición.
Daniel Cabezas, abogado defensor del imputado, explicó el alcance de la medida: «El Código Penal habilita al tribunal a decretar de oficio la prescripción si existen los antecedentes. Si esta decisión es ratificada por las instancias superiores (Corte de Apelaciones), la investigación penal concluye».
Consternación e indignación en la familia de la víctima
Mariana Sepúlveda desapareció la mañana del 29 de agosto de 2008 tras salir de su hogar en Conchalí rumbo a su colegio en Independencia. Tras 18 años de incertidumbre, la confesión de Quiroz y los peritajes en su domicilio parecían dar luz sobre el caso, por lo que la resolución judicial cayó como un balde de agua fría en sus familiares, quienes además denunciaron haberse enterado de la liberación a través de la prensa.
En declaraciones a la prensa, Marta León, madre de Mariana, manifestó sentirse «totalmente consternada» y criticó la «falta de criterio de la jueza y del equipo a cargo». Por su parte, el padre de la joven, Luis Sepúlveda, calificó el fallo como «una burla», agregando que «hasta hoy había personal buscando pruebas en la casa del imputado, pero con esto quedamos de brazos cruzados nuevamente».

