Según una investigación de The Clinic, la exatleta paralímpica Francisca Mardones recibió transferencias millonarias por el beneficio deportivo y bonos complementarios mientras ejercía como autoridad regional. Desde la Seremi y el IND descartaron la existencia de inhabilidades.
Una intensa controversia por el uso de recursos públicos sacude a la Región del Maule, luego de que se revelara que la Seremi del Deporte, Francisca Mardones, continuó percibiendo fondos estatales provenientes de la Beca Proddar y asignaciones complementarias del Instituto Nacional de Deportes (IND) mientras ya se desempeñaba como autoridad regional.
De acuerdo con los antecedentes publicados por The Clinic, el pasado 10 de junio la Seremi recibió una transferencia por $3.897.541 correspondiente al programa Proddar, beneficio de pago mensual destinado a deportistas de alto rendimiento en función de sus logros deportivos.
A dicho monto se sumaron asignaciones bajo el concepto de «beneficio complementario Sala Cuna» por $512.000 y un «beneficio complementario AFP» de $305.670. La situación ya se había registrado previamente en el mes de abril, cuando la autoridad percibió un total de $5.501.881 contabilizando la beca y diversas asignaciones derivadas del mismo programa estatal.
Los descargos de la autoridad y la postura del IND
Al ser consultada por los cobros, la Seremi Francisca Mardones explicó que no presentó formalmente la renuncia a la Beca Proddar de manera inmediata debido a que, por trámites administrativos, aún no recibía su remuneración ni contaba con el nombramiento oficial como autoridad, por lo que debía mantener los ingresos de su hogar. Asimismo, argumentó que durante ese período se mantuvo entrenando con miras a una competencia agendada para el mes de septiembre.
En la misma línea, desde la Seremía del Deporte del Maule aseguraron que no existía una inhabilidad legal para que Mardones mantuviera el beneficio estatal de forma paralela a sus funciones.
Por su parte, desde el Instituto Nacional de Deportes (IND) precisaron que la exdeportista paralímpica formaba parte del sistema Proddar desde 2012 y se mantuvo como deportista activa hasta junio de 2026, fecha en que concretó su renuncia voluntaria a la beca. El organismo detalló además que, al pagarse los montos a mes vencido los días 10 de cada mes por entrenamientos ejecutados hasta mayo, la transferencia del 10 de junio correspondió al último pago efectuado por la institución.

