La PDI y el Ministerio Público iniciaron diligencias tras la difusión del registro audiovisual. A la acción policial se sumó una denuncia formal del diputado Sebastián Videla, mientras la creadora de contenidos ofreció disculpas argumentando desconocimiento del daño que provocaba la sustancia.
En el centro de la controversia mediática y judicial quedó la influencer chilena Josefa Sáez, luego de que la difusión de un video en redes sociales derivara en el inicio de una investigación penal por el presunto delito de maltrato animal.
De acuerdo con los antecedentes del caso, la Policía de Investigaciones (PDI) activó los protocolos correspondientes tras tomar conocimiento del registro audiovisual donde se observa cómo le suministran wasabi —un picante de alta intensidad nocivo para las mascotas— a un perro. Los antecedentes fueron remitidos a la unidad especializada de la policía civil y puestos a disposición del Ministerio Público.
A la acción de oficio se sumó una denuncia formal presentada por el diputado Sebastián Videla, lo que motivó a la Fiscalía a ordenar las primeras diligencias para determinar si los hechos constituyen una infracción a la Ley de Tenencia Responsable y al Código Penal.
Disculpas públicas y defensa familiar
Frente a la ola de críticas en plataformas digitales, la creadora de contenidos utilizó su cuenta de TikTok para publicar una declaración, ofreciendo disculpas públicas y descartando una intención doloza en la acción ejecutada por su padre.
«Mi papá no lo hizo con querer; fue de inocente. No es que no quiera al perro, si literal son como mejores amigos. No sabía que lo que estaba haciendo estaba mal», afirmó Sáez en el video, agregando que tanto ella como su progenitor desconocían los efectos dañinos del alimento en los animales.
En esa misma línea, la influencer lamentó los cuestionamientos dirigidos a su entorno familiar: «Me da lata que nos crucifiquen por una acción y que lleguen a pensar que somos así. Solo decir que fue un error y que todos se pueden equivocar. Mi papá no sabía que darle wasabi estaba mal y yo tampoco; de hecho tuve que buscarlo en internet», concluyó.
Pese a los descargos públicos emitidos en redes sociales, el caso se mantiene en fase de indagación por parte de los organismos competentes para evaluar el estado de salud de la mascota y eventuales responsabilidades legales.

