El parlamentario gremialista aseguró que solicitó la medida de excepción desde el sábado para dar el control a las Fuerzas Armadas, señalando que una reacción oportuna pudo «aumentar las posibilidades de salvar vidas» tras confirmarse al menos cinco fallecidos en la región.
Una dura crítica a la gestión del Ejecutivo frente al devastador sistema frontal que azota al norte chico formuló este martes el diputado por la Región de Coquimbo, Marco Sulantay (UDI), quien acusó una evidente falta de celeridad administrativa para decretar las herramientas de emergencia.
En un punto de prensa desde la sede del Congreso Nacional en Valparaíso, el legislador reveló que el día sábado ofició formalmente y de forma directa al Presidente de la República para declarar el Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe en la zona, medida que el Gobierno recién terminó decretando durante la mañana del lunes.
«Sabíamos que administrativamente se tenían que tomar medidas urgentes y rápidas», enfatizó el representante gremialista, cuestionando los tiempos de respuesta del Ministerio del Interior ante una crisis que ya contabiliza al menos cinco personas fallecidas en la Región de Coquimbo.
Control técnico y prevención en quebradas
Sulantay enfatizó que la presencia temprana del Jefe de la Defensa Nacional (Jedena) hubiese cambiado radicalmente el despliegue de seguridad en terreno. «Si hubiese estado en la región, al mando, el jefe de la defensa nacional el sábado en la noche o el domingo a primera hora, probablemente esas personas que fueron encontradas fallecidas, arrastradas por las quebradas, no hubiesen perdido la vida. No lo sé, nadie puede anticipar una cosa como esa, pero en un estado de emergencia, en manos y en control de técnicos y especialistas, creo que las posibilidades de haber salvado vidas aumentan», sostuvo el parlamentario.
Asimismo, el diputado recordó lo vivido en la zona durante el histórico temporal de 1982 para remarcar la falta de planificación territorial. «Pasó algo incluso más grande que este evento, y eso quiere decir que cada 30 o 40 años mi región pasa por lo mismo. La gente sigue después instalándose en las quebradas secas y esto nosotros ya lo sabemos, lo advertimos los técnicos y la gente que tiene más experiencia», concluyó, acusando que a esta tragedia «administrativamente se llega tarde».

