El indicador del Banco Central reveló una contracción arrastrada por la producción minera y una baja desestacionalizada respecto a abril. El resultado instala la preocupación en los mercados y abre una dura disputa política respecto al impacto de las propuestas de inversión y las reformas en el Congreso.
Una compleja señal para el dinamismo de los mercados locales entregó el Banco Central de Chile tras publicar el último Informe del Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec), correspondiente al mes de mayo de 2026. De acuerdo con el ente emisor, la actividad económica del país registró una preocupante caída del 0,9% en comparación con igual mes del año anterior, cifra que no solo enciende las alarmas en los sectores productivos, sino que reactiva el debate político en torno al rumbo económico nacional.
La contracción del indicador estuvo arrastrada principalmente por un desplome en la producción minera y una caída desestacionalizada del 0,2% respecto al mes de abril, consolidando una baja de doce meses que se sitúa en un 0,7%. Estos resultados técnicos han debilitado el relato de estabilidad económica y crecimiento sostenido levantado por los sectores de oposición de la derecha tradicional y el Partido Republicano, cuyas fórmulas orientadas a la reactivación de la inversión privada y el blindaje productivo enfrentan hoy el cuestionamiento ante la realidad de las estadísticas oficiales.
Disputa política por el estancamiento y las reformas
El retroceso económico ha profundizado la brecha entre el debate legislativo y las necesidades del sector privado. Mientras referentes del sector opositor y parlamentarios de la Región de Valparaíso insisten en atribuir estas variaciones negativas a factores externos del comercio internacional y a la falta de garantías para la inversión, sectores críticos apuntan a la ausencia de propuestas legislativas robustas y al persistente bloqueo de reformas estructurales clave en el Congreso como factores determinantes que terminan impactando en el empleo y los salarios de los trabajadores.
Analistas de la plaza regional advierten que la persistente falta de consensos en el plano macroeconómico está generando un vacío de soluciones concretas. En momentos donde tanto la minería como el comercio interno requieren directrices de Estado de largo plazo, las estrategias de los bloques políticos parecen concentrarse en la crítica mutua y las dinámicas electorales, postergando la discusión técnica indispensable para superar el actual escenario de estancamiento.

