El jefe comunal, Maximiliano Luksic, criticó los ajustes presupuestarios «a rajatabla» aplicados por el Ejecutivo. Pese a recibir garantías de que los programas de la Atención Primaria no serán tocados, advirtió que los alcaldes se mantendrán unidos en la defensa de los servicios sociales.
El debate en torno al ajuste fiscal y los recortes presupuestarios en el sector público sumó un inesperado foco de tensión interna para el bloque de Gobierno. El alcalde de Huechuraba, Maximiliano Luksic, reiteró sus severas críticas a la política de contención de gastos implementada por el Ejecutivo, advirtiendo el nocivo impacto que estas medidas podrían generar en las administraciones locales y, muy especialmente, en el sistema de Salud Municipal.
En una entrevista concedida a El Mercurio, el jefe comunal adoptó una postura de total independencia frente a las directrices de su propia coalición, fijando un límite claro entre la disciplina de bloque y las urgencias de su territorio. «Estoy de acuerdo con que el Estado no se puede seguir endeudando. Entiendo que tenemos que ir apretando el cinturón, pero hay maneras y maneras de hacerlo», manifestó Luksic, abriendo de paso un flanco de debate técnico sobre los criterios de la austeridad fiscal.
Crítica a los recortes «a rajatabla»
El alcalde fue categórico al señalar que la militancia o la cercanía con el Gobierno no condicionarán su rol fiscalizador. «Eso no significa que yo, por ser oficialista, voy a estar de acuerdo con todas las cosas que digan. Mi lealtad no es con el oficialismo o con un partido político; mi lealtad está con mis vecinos de Huechuraba y con Chile», enfatizó.
Para la máxima autoridad de Huechuraba, la eficiencia estatal debe medirse a través de la evaluación de impacto y no mediante reducciones ciegas de capital. «Para mí, la base de un Estado democrático son sus servicios sociales, eso es algo que no se puede tocar. Varios programas estatales no se miden, no se sabe qué alcance están teniendo. Eso es lo importante: analizarlo y tomar decisiones. Pero cuando lo que hacen es decir ‘vamos a hacer un recorte a rajatabla’, eso es lo preocupante. Y eso fue lo que a mí me hizo saltar en salud», argumentó.
Garantías del Minsal y unidad municipal
A raíz de la controversia, Luksic detalló que la Asociación Chilena de Municipalidades (AChM) solicitó explicaciones formales al Ministerio de Salud (Minsal). Según indicó el edil, la cartera liderada por el Ejecutivo aclaró que las partidas destinadas a programas sociales no sufrirán modificaciones. «El presupuesto se queda tal cual. Nos hicieron un alcance: ‘Miren, el presupuesto de Salud son 18 mil millones, el gasto llega a 22 mil millones y lo que nosotros estamos yendo es a atacar el gasto, pero no vamos a tocar los programas’. Perfecto, igual yo voy a seguir defendiendo que la Atención Primaria de Salud (APS) sea lo último que se recorte», advirtió.
Finalmente, Luksic recalcó que existe un frente transversal e indestructible entre los distintos alcaldes del país, independiente del color político de cada administración. «Estamos unidos, porque hay algo transversal a todos: defendemos y damos la cara por nuestros vecinos», concluyó el jefe comunal, instalando una alerta temprana sobre la resistencia que encontrarán futuros ajustes económicos en las bases municipales.

