El director nacional del servicio, Frank Sauerbaum, aclaró que la solicitud de José Carlos Pérez Asencio «no iba a prosperar» debido a un antecedente por hurto advertido previamente por la PDI. El ciudadano venezolano es acusado de facilitar el lavado de más de $78 mil millones para el brazo extorsivo de la organización criminal.
El Servicio Nacional de Migraciones rompió el silencio tras el revuelo público que provocó la captura de José Carlos Pérez Asencio, ciudadano de nacionalidad venezolana y alto ejecutivo del Banco Santander, quien fue detenido en el marco de la masiva «Operación Tokio». La investigación conjunta de la Policía de Investigaciones (PDI) y la Fiscalía Metropolitana Sur busca desarticular una sofisticada estructura financiera dedicada al lavado de activos para una facción extorsiva del Tren de Aragua en Chile.
El caso escaló rápidamente a la agenda de seguridad nacional luego de que trascendiera que el imputado se encontraba en pleno proceso para adquirir la ciudadanía chilena al momento de ser cercado por las autoridades. Ante este escenario, el director nacional del organismo, Frank Sauerbaum, entregó este miércoles la cronología migratoria del ejecutivo y descartó de plano que la entrega de la carta de nacionalización estuviera cerca de concretarse.
La ruta migratoria del imputado
De acuerdo con lo detallado por la máxima autoridad migratoria, Pérez Asencio ingresó formalmente a territorio nacional en 2018. Un año más tarde, en 2019, obtuvo una visa provisoria, paso previo para que en 2023 se le concediera la residencia definitiva en el país. Con ese estatus administrativo, el empleado bancario ingresó una solicitud formal para obtener la carta de nacionalización durante el año 2024.
«El ciudadano venezolano José Pérez Asencio ingresó a Chile el 2018, el año 2019 se le entregó una visa provisoria y el año 2023 consiguió la residencia definitiva. El año 2024 solicitó una carta de nacionalización que hasta el día de hoy estaba en trámite en el sistema de migraciones», especificó Sauerbaum.
Sin embargo, el director nacional reveló que los filtros de seguridad del Estado ya habían detectado anomalías en la conducta del extranjero mucho antes de que estallara el escándalo financiero actual, bloqueando cualquier avance favorable en sus carpetas. «La PDI ya había advertido respecto de un hurto que se había efectuado por parte de este ciudadano venezolano el año 2020. Por lo tanto, la carta de nacionalización, de todas maneras, no iba a prosperar, a pesar de haber pasado largo tiempo», enfatizó el personero de Gobierno, recalcando que la obtención de la soberanía chilena exige intachables condiciones legales y de conducta.
El rol clave en el millonario lavado de activos
José Carlos Pérez Asencio fue detenido por detectives civiles en medio de un fuerte despliegue operativo en la Región Metropolitana. Según los antecedentes que constan en la carpeta investigativa de la Fiscalía Sur, el rol del ejecutivo en la red criminal era estratégico y de alta complejidad: utilizaba su posición e influencias dentro de la entidad bancaria para estructurar y mover los recursos financieros que el Tren de Aragua obtenía mediante extorsiones, secuestros y narcotráfico.
La indagatoria de la «Operación Tokio» apunta a que esta facción logró blanquear una cifra superior a los $78.000 millones de pesos a través de un intrincado circuito de operaciones bancarias tradicionales y movimientos de divisas mediante plataformas de criptomonedas. Los antecedentes del imputado fueron puestos a disposición del tribunal para su respectiva formalización por lavado de activos y asociación ilícita, mientras permanece bajo la máxima medida cautelar.

