Nuevos antecedentes apuntan a que el ataque se habría originado tras un tenso cruce de palabras y bromas de índole política iniciadas por el propio legislador. Asistentes a la fiesta en el Club Montevideo descartan haber escuchado consignas de izquierda durante el incidente.
Lo que inicialmente fue denunciado como un ataque con motivaciones políticas contra el diputado Javier Olivares (PDG), ha tomado un giro inesperado. Durante la jornada de este lunes, testigos que asistieron a la celebración en el Club Deportivo Montevideo de Olmué contradijeron la versión oficial del parlamentario, asegurando que este «no está contando la historia completa».
El origen de la disputa
Según testimonios recogidos por el matinal Contigo en la Mañana, el incidente no habría sido un ataque espontáneo por razones ideológicas. Un asistente al evento deportivo relató que, previo a la agresión, existió un fuerte cruce de palabras entre Olivares y uno de los jugadores presentes.
«El diputado tuvo un cruce de palabras y, muy burlesco, muy de su estilo, le respondía algo alusivo a Pinochet», señaló un testigo, agregando que esta actitud fue la que «encendió los ánimos» en el recinto.
Asimismo, los presentes desmintieron tajantemente la existencia de consignas como «que viva la izquierda», las cuales habían sido denunciadas inicialmente por el equipo del parlamentario. «Fue todo muy rápido, pero eso no se escuchó en ningún momento», indicaron.
Registros audiovisuales bajo la lupa
Otra de las revelaciones apunta a que el asesor que acompañaba al diputado Olivares habría estado grabando con su teléfono celular en todo momento, incluso cuando la disputa se trasladó al exterior del club. Sin embargo, dichos registros no han sido hechos públicos hasta ahora, lo que ha generado suspicacias entre quienes presenciaron la riña.
Acciones judiciales
Pese a estas versiones contrapuestas, desde el entorno del diputado del Partido de la Gente reafirmaron que presentarán querellas criminales contra quienes resulten responsables. La versión de la defensa sostiene que Olivares fue «cobardemente agredido por la espalda» y luego golpeado en el suelo por al menos dos sujetos tras abandonar el salón donde bailaba con su abogada.
La Fiscalía continúa con las diligencias para esclarecer si se trató de una agresión premeditada o si, como indican los testigos, fue el desenlace de una provocación previa por parte del parlamentario.

