Un sondeo de DefensaDeudores.cl revela que la presión económica no solo asfixia los bolsillos, sino que también afecta la salud y la convivencia. El 80% de los hogares reconoce un aumento en las tensiones familiares y más de la mitad ha dejado de comprar alimentos saludables para ahorrar.
El aumento sostenido del costo de la vida en Chile ha dejado de ser un problema exclusivamente contable para transformarse en una crisis de bienestar emocional y salud. Así lo evidencia un estudio realizado por DefensaDeudores.cl a 1.257 personas, donde un abrumador 91,72% de los encuestados asegura que su bienestar emocional ha empeorado en lo que va del año.
El costo emocional: Ansiedad y estrés al límite
La encuesta detalla que la inestabilidad financiera se traduce en emociones negativas diarias. El 59,75% de los consultados declara sentir ansiedad o estrés de manera frecuente debido a sus deudas o falta de presupuesto, mientras que un 18,54% experimenta tristeza y un 14,50% manifiesta rabia o frustración.
«Las personas viven en un estado de alerta permanente, tratando de ajustar un presupuesto que ya no alcanza, lo que genera un desgaste psicológico profundo», explica Ricardo Ibáñez, abogado y fundador de DefensaDeudores.cl.
Impacto en la mesa y en la salud
Para intentar llegar a fin de mes, las familias chilenas están sacrificando aspectos fundamentales de su calidad de vida:
- Alimentación: El 51,86% ha dejado de comprar alimentos saludables por razones económicas.
- Salud Física: Un 46% ha postergado visitas médicas.
- Salud Mental: El 38,08% dejó de atender su salud psicológica justo cuando más la necesita.
- Vida Social: Un 42,12% ha reducido los encuentros con amigos o familiares para evitar gastos.
Tensiones en el hogar y nuevas estrategias de supervivencia
El conflicto económico ha traspasado la puerta de entrada de las casas. Casi 8 de cada 10 hogares reconocen un alza en las tensiones familiares vinculadas al dinero; específicamente, un 31,64% afirma que los pleitos «han aumentado mucho» este año.
Frente a este escenario, los chilenos han adoptado diversas estrategias: un 42,74% ha reducido sus gastos básicos, el 20,78% ha debido tomar un segundo empleo o trabajar más horas, y un 16,42% reconoce haber aumentado su nivel de endeudamiento para cubrir sus necesidades.

