Zanja Norte: Avance acotado y dudas persistentes a un mes del anuncio

A casi un mes del reportaje publicado por La Unión Valparaíso sobre el proyecto de zanja en la frontera norte, el balance preliminar muestra un escenario que mezcla avance operativo limitado y cuestionamientos técnicos que no sólo se mantienen, sino que se profundizan.

Avance en terreno: ejecución parcial y acotada

El gobierno proyectó inicialmente la construcción de hasta 30 kilómetros de zanja en un plazo de 90 días, como parte del denominado “Escudo Fronterizo”. Sin embargo, los reportes más recientes desde terreno muestran que:

  • La intervención efectiva sigue concentrada en sectores específicos como Chacalluta.
  • El avance visible corresponde a tramos puntuales ya excavados, sin una expansión significativa aún a escala regional.
  • En la práctica, el proyecto continúa en fase inicial de implementación, con trabajos de remoción de tierra aún en desarrollo.

A esto se suma que expertos advierten que, incluso en su fase actual, la zanja no supera aún los primeros kilómetros operativos, lejos de la meta total anunciada.

Expertos mantienen críticas: “más simbólica que efectiva”

Las advertencias planteadas en el reportaje original no sólo se mantienen, sino que han sido reforzadas por distintos especialistas en medios nacionales.

El exdirector de Extranjería, Rodrigo Sandoval, señaló en entrevista con medios que:

“La zanja cumple una función de contención de vehículos, pero no es eficaz para disminuir el flujo peatonal”

En la misma línea, advirtió que el proyecto tiene un fuerte componente perceptivo más que operativo, apuntando a la señal política que transmite más que a su efectividad real.

Desde el ámbito académico, en Radio Universidad de Chile, la investigadora Caterine Galaz fue aún más crítica: La zanja podría convertirse en una medida “millonaria y efectista”, con costos de mantención que superarían la inversión inicial

El principal problema: el desierto “borra” la obra

Uno de los puntos más reiterados por los especialistas es el impacto del entorno geográfico.

  • El viento y la arena del desierto rellenan rápidamente las excavaciones
  • Esto obliga a una mantención permanente con maquinaria pesada
  • El costo estructural pasa desde la construcción a la re-excavación constante

Sandoval lo resume de forma directa:

“El hoyo se vuelve a tapar con el propio viento”

En términos prácticos, esto implica que el proyecto no es una obra estática, sino un sistema que requiere intervención continua, elevando significativamente su costo fiscal.

Altos costos y baja cobertura: una ecuación compleja

El análisis económico también refuerza las dudas:

  • Costos de excavación estimados entre $8.000 y $20.000 por metro lineal
  • Cobertura limitada frente a una frontera de más de 1.000 kilómetros
  • Necesidad de inversión adicional en: vigilancia, tecnología (sensores, drones, cámaras) y de personal

Además, expertos coinciden en que la zanja, por sí sola, no constituye un sistema de control fronterizo completo, requiriendo medidas complementarias como reconducción y cooperación internacional.

¿Política pública efectiva o símbolo político?

A un mes de su anuncio, el proyecto de zanja enfrenta un consenso transversal entre analistas:

  • Avance real limitado
  • Alto costo de mantención estructural
  • Impacto operativo acotado
  • Fuerte componente simbólico

Más aún, la evidencia internacional citada en análisis académicos sugiere que este tipo de barreras no detiene la migración, sino que la desplaza hacia rutas más riesgosas.

El balance preliminar indica que la “Zanja Norte” se encamina a convertirse en una política pública altamente discutida. Mientras el gobierno defiende su implementación como señal de control territorial, los expertos insisten en que se trata de una medida de baja efectividad real y alto costo sostenido.

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