¿Designaciones a dedo en el SSVSA?: cuestionan perfil del nuevo subdirector y criterios de nombramiento

Leonardo Marillanca asumió este 16 de abril como Subdirector (s) de Recursos Físicos y Financieros. La designación directa de la nueva autoridad despierta críticas debido a denuncias previas por maltrato laboral y la ausencia de procesos de selección transparentes en un área clave para la salud regional.

Una nueva controversia sacude la interna del Servicio de Salud Valparaíso–San Antonio (SSVSA). Este jueves 16 de abril de 2026, se oficializó el nombramiento de Leonardo Marillanca Aguilera como subdirector (s) de Recursos Físicos y Financieros, en reemplazo de Nelson Gaete Quijón. Sin embargo, la noticia no fue recibida con calma, sino que reabrió un intenso debate sobre la transparencia en los cargos estratégicos del Estado.

Cargos críticos bajo subrogancia directa

La subdirección en cuestión no es menor: es la unidad responsable de administrar los recursos financieros, la infraestructura y la logística de toda la red asistencial. Pese a la relevancia del cargo, la designación se realizó de manera directa y bajo carácter de subrogante, evitando así los concursos públicos de Alta Dirección Pública o procesos abiertos de selección.

Aunque Marillanca es ingeniero civil industrial, su perfil ha sido cuestionado por sectores gremiales que consideran que la gestión sanitaria requiere una especialización que no siempre se encuentra en la consultoría privada.

Denuncias por acoso y sumarios vigentes

El punto más crítico de este nombramiento radica en los antecedentes del funcionario. Según denuncias expuestas por la dirigenta Janet Santibáñez, Marillanca —quien anteriormente se desempeñaba como jefe de Administración y Finanzas— mantendría procesos sumariales abiertos y denuncias por acoso laboral.

De acuerdo a los testimonios, existirían funcionarios con licencias médicas prolongadas debido a cuadros de estrés asociados al clima laboral bajo su gestión. Estas acusaciones sugieren que el nombramiento podría responder a cuotas o «redes de influencia» política más que a una evaluación de competencias técnicas y éticas.

Debilidad institucional

Para diversos actores del sector salud, la persistencia de las designaciones «a dedo» debilita la confianza institucional y afecta directamente el ánimo de los equipos de trabajo. En un sistema que enfrenta listas de espera y crisis de infraestructura, la pregunta que queda en el aire es si se está priorizando la idoneidad para el cargo o la lealtad política.

Hasta el cierre de esta nota, no ha existido un pronunciamiento oficial por parte de la dirección del Servicio respecto a los cuestionamientos que pesan sobre la nueva autoridad.

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