El Congreso debería ser el lugar en que se reúna la representación de toda la ciudadanía, a producir leyes que sean la expresión de la voluntad general, pero en realidad es un antro, una taberna, en donde se juntan diversas formas de corrupción, de servidumbre, de genuflextos, de defensores del interés privado, muy privado. Hoy es una sucursal de las grandes empresas.
Mientras la Ciudadanía pide que alguien los defienda de tanto empresario cogotero, coludido y mafioso, los elegidos para hacer esa pega, son parte de la misma mafia. La colusión política va de la mano de la colusión empresarial, son un matrimonio por conveniencia.
Las últimas revelaciones de Penta, BCI y SQM, demuestran que el gran empresariado tenía más representación social y política que todo el resto de los ciudadanos.
Quizás fuimos muy ingenuos al creer que ese hombre o mujer que te prometía defenderte en las elecciones haría su trabajo y no se vendería al mejor postor. Creíamos que nuestros senadores, dirían la verdad y serían honestos y prístinos.
Da rabia darse cuenta que esta montonera financiada por nosotros, tenían su precio. La crisis de confianza nos pone en un camino sin retorno, los privilegiados hacían leyes para los privilegiados, el privilegio y su abuso eran el motivo de existencia. Mientras nosotros creíamos en su honor y fidelidad ellos corrían, cuál meretriz a venderse barato en la subasta pública de cualquier esquina, y sin ni siquiera lavarse los dientes luego de sus labores prostituyentes, nos volvían a mentir sin asco.
Estas conductas indecorosas deberían ser motivo de vergüenza, gente con honor hubiese realizado actos para enmendar sus delitos, pero al contrario la patudez llega al clima cuando ellos mismos deciden bajar la penalidad para los delitos de estafas políticas y cuando deciden reinstalar los gastos reservados para los senadores. Da rabia y vergüenza ajena que estos señores y señoras, ocupen un cargo que debería ser para quienes realmente tengan el valor y la transparencia para defender a la gente del abusador y no para terminar siendo un mero relacionador publicó del poderoso.



Verguenza ajena produce la actitud de putos que muestra, casi la totalidad de los parlamentarios,…pocos se escapan. Opis el unico que reconocio abierta y publicamente, a ultimo m omento sus colegas de UDI le aconsejaron que no era nada solo miente un poco y muestrate inocente y hundido en deudas y veras como hasta los Jueces te pasaran unas pocas lucas. Girardi que solo va a dormir y y descansar de sus tras ochadas noches de beber alcool y «fumar»…otras pastos menos tabaco pues eso trae la muerte lenta,…y para que continuar…??
Me gustaMe gusta