Opinión: Los profesores luchamos por cambiar el paradigma

Dario VasquezLa histórica movilización de las profesoras y profesores deja de manifiesto su  profundo desencanto con el sistema político que insiste en no escuchar y en culparlos de todos los males de la educación.

Desde que se implementara el proceso de privatización del sistema escolar mediante la municipalización, ha sucedido un fenómeno íntimamente vinculado entre sí: la casi desaparición del sistema público y el desarrollo impresionante del sistema particular subvencionado.

El resultado ha sido la institucionalización de un sistema educacional particionado: uno para quienes puedan pagar y otro, paupérrimo, para todo el resto.

Sin embargo se obliga a lo que queda del sistema municipal a recibir a los niños más carenciados, sin posibilidad de discriminar ni de acceder al financiamiento compartido como sí lo puede hacer el particular subvencionado.

El rudimento sobreviviente del otrora gran  sistema de educación pública ha sido permanentemente bombardeado con  la imagen inexacta, interesada y del todo falsa, como lo peor. Sus profesores son a menudo signados como los malos del sistema.

El que quiere utiliza los medios de comunicación con la cantinela que está de moda por estos días: los profesores no quieren evaluarse. Ignorancia o mala fe, el hecho es que los profesores nos evaluamos hace muchos años y el progreso de esa variable no hace sino dejar en ridículo a quienes lo sostienen.

Hoy enfrentamos un paro que ya cumple un mes. El origen del conflicto radica en la manera en que la autoridad considera al profesor: en los hechos, bien poco le importa lo que pensamos respecto de una Carrera Profesional que definirá nuestra vida por treinta o más años.

El intento que se hizo mediante una mesa de conversaciones, no de negociación, fue estéril. El proyecto de ley que emanó del MINEDUC, no traía siquiera una coma de lo que les planteamos y fue enviado a la Comisión de Educación como si hubiera sido construido en conjunto.

He ahí el origen del conflicto: una autoridad que no escucha, que da la espalda, que no razona nuestras propuestas y solo tiene en mente cumplir sus plazos al costo que sea.

La autoridad ha obrado pensando en el desgaste de nuestro movimiento, pero se ha topado con su falta de conocimiento del gremio. Las maestras y maestros estamos cansados de ser maltratados, del agobio que signifca ejercer en condiciones aberrantes, de ser nombrados por cualquiera como los responsables del estado calamitoso de la educación. Las profesoras y profesores de Chile estamos cansados de neoliberalismo.

Y luchamos por un efectivo cambio en el paradigma que define los conceptos de la educación.

Finalmente, esa contradicción es la que se expresa en nuestras movilizaciones: una educación de mercado, versus una educación con un profundo sentido de país.

 

Darío Vásquez Salazar

Movimiento amplio por un Nuevo Colegio de Profesores

Secretario General del Colegio de Profesores de Chile

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