La Historia no se detiene ni con la represión ni con el crimen

La creciente crisis del Estado Chileno en materia de educación ha llevado a distintos actores de la sociedad, pero principalmente estudiantes, profesores y apoderados a cuestionarse el actual sistema político, económico, social y cultural. El predominio imponente de las leyes de mercado en materia de educación y la terrible ausencia de regulación por parte de un Estado casi inexistente, ha transformado a la educación chilena en un negocio más, donde la matrícula de la educación municipal decae cada día sostenídamente y la situación universitaria no es un tanto mejor.

En 1986 se impone en Chile la municipalización de la enseñanza y la liberalización del conjunto del sistema educacional, tanto escolar como de la educación superior, bajo un gobierno dictatorial claramente ilegítimo.

El Estado pasa a ser subsidiario abandonando durante 28 años la educación de propiedad pública, desarrollando a su vez una educación elitista a tal punto quela OCDE ha mencionado que es uno de los sistemas educativos “intencionalmente” más clasistas del mundo.

            Las actuales movilizaciones estudiantiles han marcado un momento histórico del País, pero hay que recordar que estas luchas son luchas de muchas generaciones, las cuales hoy son participes también de este momento como padres o abuelos acompañando a sus hijos o nietos, en esta lucha por un sistema nacional de educación pública, gratuita, democrática y de calidad, organizado y financiado por el Estado en todos sus niveles.

            En Argentina, mediante la lucha de la confederación de trabajadores de la educación y la imponente voluntad política del gobierno, estimaron la necesidad de invertir el 6% del PIB en educación, mientras que en Chile es sólo el 3,1% del PIB. En Argentina, se ha vuelto los docentes al sistema previsional Estatal, reduciéndoles la edad de jubilar y asegurándoles el 82% de tasa de reemplazo de su salario, mientras que en Chile sólo alcanza el 35% al dejar las aulas. En la LEN se determina que “…La educación y el conocimiento son un bien público y un derecho personal y social, garantizados por el Estado…el Estado y sus estructuras organizativas tienen la responsabilidad principal e indelegable de proveer una educación integral, permanente y de calidad para todos/as los/as habitantes dela Nación…”. Mientras que cruzando la cordillera, se puede oír al gobierno de turno usando conceptos como competición, rendición de cuentas, industria educacional, estándares o pruebas estandarizadas, ranking en los cursos, vía de movilidad social, etc. Para referirse a la educación.

            La educación es un componente esencial para alcanzar el desarrollo económico y social que tanto anhela Chile, no se trata de “movilidad social”, como planteó el Presidente Piñera en su discurso del 21 de Mayo, sino que la educación es un derecho social y humano universal que debe ser garantizado por la constitución política de Chile.

   Sus demandas no son ni utópicas ni inalcanzables, en el ámbito de educación superior, están dentro del petitorio el financiamiento y planificación 100% estatal, vía presupuesto dela Nación; democratización efectiva; acceso, permanencia y egreso democráticos garantizados por el Estado; Calidad en función del desarrollo de las distintas áreas del conocimiento; vinculación social que abra la universidad al pueblo; dignificación y defensa permanente de los trabajadores del sistema; nueva institucionalidad que estructure y regule las características ya descritas. En la educación escolar y pre-escolar están dentro del petitorio la desmunicipalización de la educación; nuevo sistema de financiamiento; derogación LGE; aumentar el porcentaje del PIB a la educación, subiéndolo de un 3,1% a un 7% nivel que planteala UNESCO como ideal; reforma a la malla curricular; fin a la PSU; educación pre-básica obligatoria; Tarjeta Única nacional Estudiantil los 365 días del año, las 24 horas del día; reconocimiento legal de federaciones y organizaciones estudiantiles, mediante la reformulación del decreto Nº 524.

 Pero sin duda las demandas más profundas planteadas por el movimiento estudiantil son la renacionalización del cobre y de todos los recursos naturales y la nueva institucionalidad y carácter del Estado a partir de un proceso popular constituyente que elimine el Estado subsidiario reemplazándolo por uno garante de los derechos y necesidades sociales: cambio constitucional

Los estudiantes de Chile han movilizado el país con marchas culturales, familiares, bailes por la educación, con marionetas gigantes, disfraces, hasta besatón por la educación, huelgas de hambre, paros nacionales, cacerolazos, etc. Las formas de manifestación no encuentran su punto máximo de creatividad, se siguen superando día a día. Por último, “La Historia no se detiene ni con la represión ni con el crimen”. Esto es lo que nos demuestran nuestros hermanos chilenos.

Artículo de Opinión por Tania González desde Argentina.

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