A menos de una semana de su nombramiento, la designación de Montero pende de un hilo debido a una eventual incompatibilidad legal. En los pasillos de la delegación ya suena con fuerza el nombre de la exdirectora del Sernac, Carolina Sangüesa, para asumir la cartera.
Lo que parecía un nombramiento estratégico para fortalecer el área laboral en la región se ha transformado en un dolor de cabeza para el Ejecutivo. Solo días después de que el delegado presidencial regional, Manuel Millones, anunciara con entusiasmo a Montero como el nuevo Seremi del Trabajo y Previsión Social, su continuidad se encuentra bajo serio cuestionamiento.
El origen del conflicto
Montero, contador público de la Universidad de Chile con una vasta trayectoria en la Dirección del Trabajo, fue presentado el pasado jueves 2 de abril como la carta para liderar la fiscalización y las relaciones laborales en la zona. Sin embargo, fuentes cercanas al Gobierno Regional confirman que una eventual incompatibilidad legal, detectada con posterioridad a su anuncio, habría frenado su instalación definitiva en el cargo.
Esta situación ha generado profunda preocupación en la plana mayor del Gobierno en Valparaíso, ya que obligaría a una salida anticipada que deja al descubierto debilidades en los procesos de chequeo de antecedentes previo a las designaciones.
Los nombres para el reemplazo
Ante la inminente salida de Montero, el Palacio de Gobierno ya baraja opciones para evitar una vacancia prolongada en una Seremía clave. Según trascendidos, el nombre que corre con más ventaja es el de la abogada Carolina Sangüesa.
Sangüesa cuenta con experiencia en la gestión pública regional, habiéndose desempeñado previamente como directora regional del Sernac en Valparaíso, lo que le otorga el perfil técnico y el conocimiento del territorio necesarios para enfrentar los desafíos de la cartera de Trabajo.

