Tras la humillante caída ante Nueva Zelanda, la continuidad de Nicolás Córdova pende de un hilo. En Quilín crece la convicción de que «El Ingeniero» es el nombre indicado para liderar el proceso hacia el Mundial 2030, aunque el actual DT del Betis exige un proyecto serio y estructural para aceptar el desafío.
El estrepitoso 4-1 sufrido ante Nueva Zelanda no solo dejó una herida abierta en el orgullo deportivo nacional, sino que aceleró los tiempos políticos en la ANFP. Lo que comenzó como un interinato prolongado de Nicolás Córdova parece haber llegado a un punto de no retorno, y el nombre de Manuel Pellegrini retumba con más fuerza que nunca en los pasillos de Quilín como el salvador definitivo del «equipo de todos».
La convicción en Quilín
Según información trascendida en las últimas horas y analizada por diversos círculos deportivos, existiría una convicción interna en la dirigencia de que Pellegrini es el hombre del consenso. El periodista Gonzalo Fouillioux señaló recientemente que en la federación «están convencidos de que va a venir», sugiriendo que ya existirían señales desde España que alientan esta esperanza para iniciar el ciclo rumbo a la Copa del Mundo 2030.
Sin embargo, la llegada del estratega de 72 años no es un cheque en blanco. El actual DT del Real Betis ha sido enfático en sus condiciones para asumir el cargo, alejándose de soluciones «mágicas» y exigiendo cambios de fondo.
Las condiciones del «Ingeniero»
En declaraciones que hoy cobran una relevancia total, Pellegrini ha condicionado su arribo a la existencia de un plan de desarrollo serio. «Quiero dirigir a la selección si hay un proyecto guiado por una dirección técnica que asesore a los dirigentes. Uno no puede ser mago; debe haber una conciencia de un plan de desarrollo de la actividad», sostuvo el técnico nacional.
Para Pellegrini, asumir sin una estructura sólida sería «poner la cabeza en la guillotina». El DT exige un área técnica que abarque todo el país y una dirigencia alineada con un programa de largo plazo, algo que hoy parece ser la principal traba para su desembarco inmediato.
El factor contrato
El principal obstáculo temporal es el vínculo de Pellegrini con el Real Betis, el cual expira en junio de 2027, justo antes del inicio de las Clasificatorias para el Mundial 2030. La gran interrogante que ronda en la hinchada y la prensa especializada es si la ANFP tendrá la capacidad —y los recursos— para acelerar su arribo ante la urgencia de resultados que dejó la paupérrima gira por Auckland.

