Tras una reunión clave en el Ministerio del Trabajo, Susana Jiménez (CPC) advirtió que la irrenunciabilidad genera una «merma importante» y fomenta la informalidad. Por su parte, el mandatario evitó comprometer una ley y llamó a avanzar hacia una «cultura de acuerdos».
Una nueva e intensa discusión sobre derechos laborales y productividad se tomó la agenda política este martes. Tras reunirse con el ministro del Trabajo, Tomás Rau, la presidenta de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Susana Jiménez, planteó formalmente la necesidad de eliminar la irrenunciabilidad de los feriados en el país.
Para la líder gremial, la obligación de paralizar el comercio en fechas determinadas y periodos electorales impacta negativamente en la economía. «Genera una merma muy importante no solo para la actividad del comercio, también para sus colaboradores, y genera incentivos para que la preferencia de consumo se canalice a través de la informalidad», explicó Jiménez.
La respuesta de La Moneda
Consultado sobre la propuesta, el Presidente José Antonio Kast mantuvo una postura cauta, señalando que el Ejecutivo se encuentra «estudiando las distintas posibilidades» y acogiendo las opiniones de los diversos sectores.
Sin embargo, el mandatario puso énfasis en la crisis económica actual y en la necesidad de equilibrar la productividad con el bienestar. «Debemos ver cómo podemos hacer compatible el trabajo, el descanso y el respeto a nuestras tradiciones, culturas históricas y también espirituales», declaró Kast.
El jefe de Estado también lanzó una crítica a la excesiva regulación: «En Chile tenemos la costumbre de que todo es por ley. Quizás podemos avanzar en una cultura distinta, de acuerdos entre las partes», zanjó, abriendo la puerta a que la operatividad en días feriados sea consensuada entre empleadores y trabajadores en lugar de ser impuesta por normativa legal.
La CUT en alerta
La propuesta no tardó en generar reacciones en el mundo sindical. El presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), David Acuña, cuestionó duramente la iniciativa del gran empresariado.
«¿Van a seguir planteando anuncios de quitar derechos? ¿En qué vamos a terminar?», interrogó Acuña, manifestando su rechazo a cualquier medida que signifique un retroceso en las conquistas laborales de los últimos años.

