Carabineros de la Subcomisaría Las Cañas detuvo a un menor de 16 años en el Cerro La Cruz, en Valparaíso, luego de que intentara escapar al ver un patrullaje que circulaba por calle El Vergel, a la altura del número 203. Al revisar sus datos, apareció un historial pesado: cinco órdenes de detención vigentes por delitos de robo y hurto. El joven quedó en manos del Tribunal de Garantía.
Según el parte policial, el sujeto salió corriendo, apenas vio el vehículo institucional. Los funcionarios lo siguieron unos metros y lo retuvieron sin resistencia mayor. Lo que sigue es la constatación de identidad: ahí apareció todo el peso de las causas pendientes.
Carabineros informó que este tipo de hallazgos “son fruto de los patrullajes focalizados en sectores con alta denuncias”. No entregaron más detalles, pero la señal es clara: el Cerro La Cruz se mantiene como un punto sensible para los equipos operativos.
Así lo vivieron vecinos que observaron el despliegue. Algunos comentaron en voz baja, otros solo miraron desde sus rejas. Esa mezcla de rutina y cansancio que deja la delincuencia en cerros como este. No hubo enfrentamiento ni lesiones; solo el sonido del radio policial rompiendo la tarde.
El tema abre otra conversación: un menor con múltiples causas, moviéndose solo por el cerro en plena tarde. El sistema, una vez más, queda mirando su propio reflejo. Como si cada orden pendiente fuera un recordatorio de que algo se perdió antes de llegar a los tribunales.
El joven fue trasladado a la unidad policial y luego puesto a disposición de la justicia. El caso ahora queda en manos del Tribunal de Garantía, que deberá definir los pasos siguientes.

