El Presidente Gabriel Boric decretó este lunes tres días de duelo nacional tras el fallecimiento del Papa Francisco a los 88 años, honrando así la tradición chilena que ya se aplicó en 2005 con la muerte de Juan Pablo II.
En declaraciones desde La Moneda, el Mandatario destacó el legado de justicia social del primer pontífice latinoamericano y su especial conexión con la región.
Boric inició su alocución recordando la trayectoria de Jorge Mario Bergoglio: “Fue un hombre comprometido con la justicia social, que luchó permanentemente contra las inequidades del mundo… Tuvo siempre en su vista a América, a nuestra América Latina”, afirmó.
El decreto presidencial, que rige desde este 22 de abril, ordena banderas a media asta en todos los edificios públicos, actos conmemorativos en representaciones diplomáticas y minuto de silencio en ceremonias oficiales.
El Presidente enfatizó que el deceso del líder de la iglesia católica “deja un vacío en creyentes, fieles y en la Iglesia”, extendiendo condolencias a Argentina —país natal de Francisco—, a sus familiares y a la comunidad católica global.
Finalmente, el mandatario indicó que el Gobierno de Chile enviará una delegación oficial a las exequias, la cual será anunciada en su momento.

