El pasado 27 de abril, falleció un conscripto de 19 años que cumplía con el servicio militar en la Brigada Motorizada N° 24 “Huamachuco”, en Putre, Región de Arica y Parinacota
Desde que salió a la luz el trágico caso comenzaron a destaparse diferentes hechos que han generado mucha incertidumbre por lo que realmente ocurrió, poniendo en duda el actuar de la institución.
Los familiares denunciaron negligencia y aseguran que “fue un homicidio” por la forma en que habría sucedido todo, sobre todo por cómo se fueron dando las cosas desde el primer minuto. “A mí nadie me dio explicaciones. Me llamaron para decirme que, en una rutina, Franco se desmayó y murió, nada más. Esa fue la única explicación que me dieron”, dijo en etrevista con radio ADN Rommy Vargas, madre del concripto fallecido.
Respecto a lo que ella misma pudo recabar con testimonios de los compañeros de su hijo, asegura que la ‘versión oficial’ entregada por la institución está alejada de la realidad, comentando incluso que “lo torturaron, lo maltrataron y no le prestaron ayuda para salvar su vida”.
“Lo golpearon, lo trataron de ‘poco hombre’, ‘maricón’”, detalló respecto al episodio como tal que llevó al colapso del joven de 19 años en plena actividad. Asimismo, se le habría obligado a ponerse de pie, a continuar y le negaron su abrigo a pesar de que él expresó su malestar.
Vargas puntualizó que hasta el momento ha habido “hermetismo total” y “nadie me quiere dar una explicación”, teniendo como única respuesta que “todo está en fiscal militar”.
“Si no es porque yo empecé a difundir esta noticia, empecé a solicitar información y que me ayudaran, y cuando me entrevistó el medio… ahí recién se preocuparon de decirme algo”, señaló.
“No es que ellos se acercaron a mí por querer darme apoyo, fui yo la que supe llegar”, complementó dando cuenta de cómo se han hecho los contactos directos con los altos mandos.
Respecto a la salud del joven fallecido, aseguró que “él era un niño sano, no tenía ningún problema, nada. Estaba todo bien”, dando cuenta de que todo es aún más sospechoso por la causa de muerte.
Frente a esto, Romy Vargas encaró a los responsables diciendo que “los iba a demandar, porque sabía que lo que ellos estaban tratando de decirme sobre la muerte de mi hijo no era verdad”.
Así, afirma que “la causa de muerte fue la inoperancia de estos tipos, los golpes que recibió, la nula ayuda de la que él les solicitó y rogó. Ellos hicieron caso omiso de que mi hijo estaba teniendo un caso respiratorio y no lo quisieron ayudar, en vez de eso lo golpearon y lo humillaron”.

