Argentina amaneció este jueves apagada: sin vuelos nacionales ni internacionales, ningún medio de transporte público y con cortes de calles en apego a una huelga general de 24 horas contra el modelo económico que aplica desde hace 16 meses el presidente Mauricio Macri.
La convocatoria se extiende desde los gremios del transporte, hasta la educación, la salud, los metalúrgicos, los recolectores de basura y otros sectores, por lo cual se esperan a miles de personas en las calles de todo el país.
La jornada juntará también a las dos otras grandes centrales, las Central de Trabajadores de Argentina (CTA) y la CTA Autónoma, con todas sus representaciones gremiales.
Cada uno saldrá a demandar al Ejecutivo sus propias necesidades pero la mayoría aboga por frenar el desempleo, parar con las importaciones, que han llevado al cierre y recortes de fábricas, con las alzas en los servicios básicos y por mejores condiciones salariales, como es el caso de los maestros.
Las etiquetas #paronacional, #yoparo y #sevienelparo se han colocado como tendencias en las últimas horas en las redes sociales.
En un mensaje difundido la víspera en las redes sociales el secretario general de la CTA, Hugo Yasky, llamó a los gremios a encabezar una demostración contundente y masiva.
“El paro se hace no por aquellos que tienen la caja de seguridad llena sino por los que tienen las heladeras vacías”, afirmó Yasky.
“Que nadie pueda poner en duda que la inmensa mayoría le reclama al Gobierno que cambie, que pare con el hambre, con el atropello a los trabajadores, con los aumentos de precios y de tarifas”, dijo.
“Basta de ver en los diarios que baja el consumo de leche, agregó, basta de abrir la heladera y no encontrar la comida para los hijos. Que se den cuenta que no pueden gobernar solo para una minoría”, señala.
La paralización coincide con la celebración en Buenos Aires del primer Foro Económico Mundial dedicado a América Latina (WEF Latam), que congregará a políticos, banqueros y empresarios en el exclusivo barrio de Puerto Madero, bajo estrechas medidas de seguridad.
En una jornada donde están previstas decenas de manifestaciones y cortes en los accesos a Buenos Aires, organizaciones sociales pautaron una marcha hacia el hotel Hilton que alberga el foro desde las 11:00 de la mañana, hora local, hora que Macri abrirá el cónclave organizado por la fundación suiza que realiza la cita anual en Davos.
“Hay un malestar enorme porque la política económica no dio resultados” con su modelo liberal de mayor apertura a las importaciones y flexibilidad laboral, dijo Juan Carlos Schmid, secretario general de la influyente Confederación General del Trabajo (CGT), controlada por el opositor peronismo.
Según Schmid, en los 16 meses de Macri en el poder “se destruyó más empleo del que se creó y el costo recayó sobre los asalariados y los sectores vulnerables”, dijo al canal TN.
Como en un día feriado, Buenos Aires no contaba este jueves en la mañana con trenes, metro ni autobuses. Gremios aeronaúticos, de técnicos y personal, adhirieron a la huelga y por primera vez no llegaría al país ningún vuelo internacional en 24 horas, indicaron los sindicatos del sector.
La medida también afecta a la industria, la sanidad, la educación y la banca con marchas y cortes en todo el país.
Un fuerte despliegue policial intentaba impedir el bloqueo en las entradas a la capital, donde cientos de militantes de organizaciones sociales y grupos de izquierda se apostaron desde la madrugada.
“Es una medida extrema que le sale mil millones de dólares al país”, dijo la vicepresidenta Gabriela Michetti al canal de noticias TN minutos antes de que arrancara la huelga la medianoche del jueves.
La tercera economía de América latina sigue en recesión. Se desplomó 2,3% en el primer año de gobierno de Macri y sólo en enero hubo una muy tibia recuperación, imperceptible aún para la clase media y trabajadora.
La pobreza aumentó y alcanza a 32,9% de los argentinos. Las inversiones cayeron 5,5%. La producción industrial lleva 13 meses de caída.
Por Paulina Bustamante

