La constructora brasileña OAS, investigada en su país en el marco del caso Lava-Jato, por casos de corrupción y financiamiento irregular de campañas políticas, habría generado aportes económicos para la candidatura de Michelle Bachelet.
El artículo que parecerá publicado el próximo 1 de febrero detalla parte de las declaraciones realizadas por los ex publicitas del Partido de los Trabajadores (PT), José Cavalcanti ‘Duda’ Mendonça y João Santana. Los profesionales habrían decidido colaborar con la Justicia brasileña bajo la figura de delación compensada.
Santana, detenido detenido en febrero del año pasado por recibir dinero ilegal por parte de la constructora Odebrecht y participar en la red de corrupción en torno a Petrobras declaró al ministerio público que «estaban dispuesto a revelar secretos a los que habían tenido acceso».
En este caso se vinculó a dos figuras nacionales, primero al ya conocido caso de Marco Enríquez-Ominami, ex candidato presidencial del PRO y ahora según sus declaraciones, a la actual mandataria Michelle Bachelet.
El año 2013 el publicita fue encargado por el PT y la constructora OAS para coordinar el apoyo a la campaña de MEO, donde la empresa habría financiado gastos de campaña del ex diputado, aun cuando sus posibilidades de ganar eran menores.
Además Santana, junto a su mujer, relataron que OAS también ayudó a financiar la campaña de Bachelet, quien resultó electa, información que será expuesta por el Ministerio Público, para iniciar su investigación. Esto hechos se habrían propiciado luego de que Lula Da Silva viajara a nuestro país en 2013.
El ex mandatario brasilero llegó a Chile en un jet privado de OAS a dar una charla financiada por la misma empresa y que en dicha visita mantuvo una reunión con la ex directora de ONU Mujeres. Al mes siguiente el consorcio que integra la cuestionada constructora ganó una licitación en nuestro país, la construcción del puente Chacao, durante el mandato de Sebastián Piñera.
Cabe destacar que en nuestro país es ilegal recibir financiamiento extranjero para campañas políticas, por tanto de comprobarse se estaría hablando de un delito. Además no es el primer caso de financiamiento irregular que debe enfrentar la campaña de Bachelet, y que por esto mismo hoy se encuentran siendo investigados sus colaboradores Giorgio Martelli, Rodrigo Peñailillo, entre otros.

