3 de cada 10 pasajeros no paga su pasaje, esa fue la cifra que arrojó el último catastro realizado al sistema de transporte público del Gran Santiago. Estos son los peores números que se registran desde que fuera puesto en marcha en febrero del 2007.
El plan de transporte esperaba generar un gran cambio para el Gran Santiago, respecto a como se movilizaban los habitantes de esa ciudad, y recibir de gran modo el «bicentenario». Así era presentado el proyecto por el Gobierno de Ricardo Lagos, en el cual se diseño y licitó el proyecto.
A casi 10 años de su implementación el Transantiago solo ha arrojado cifras rojas, y a significado un gasto enorme año año por parte del Gobierno para solventar su costo. Hoy la evasión y la falta de fiscalización es puesta como de los principales motivos del fracaso actual del sistema.
856 mil 320 viajeros fiscalizados entre el 2 de enero y el 29 de julio de este año consignó El Mercurio hoy, de los cuales sólo 38 mil 226 fueron multados por la evasión (4.4%). Desde el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones aseguran que esto provoca un mayor gasto por parte del estado para poder financiar a quienes no pagan su pasaje y por tanto se encarece el sistema.
Otro problema que se vislumbró el dicho informe, es que solo 12 mil de los más de 38 mil personas multadas va hasta el juzgado de policía local a pagar su multa. Esto genera una «desmotivación» a pagar su pasaje según la secretaría de Estado.

