
Hasta Santiago llegó un grupo de vecinos de Osorno para pedir la salida del clérigo, que es acusado de encubrir los abusos sexuales de Fernando Karadima. La actividad fue convocada por la Comunidad de Laicos de Osorno, en las inmediaciones de las oficinas del nuncio apostólico Ivo Scapolo.
«Venimos a denunciar, acá a la casa de gobierno del Obispo de Roma, Francisco, lo que es la grave crisis que vive la clase católica en la ciudad de Osorno por la imposición inconsulta de un obispo, vinculado a casos tan horribles y tan repudiados por la comunidad chilena, que son los abusos sexuales» dijo Mario Vargas, presidente de la organización laica.
Decenas de personas llegaron hasta el lugar, en busca de la salida del Obispo de la ciudad de Osorno, una de la serie de actividades que han realizado desde que fuera designado en su cargo. Entre los participantes también se encuentran católicos y miembro de organizaciones en defensa de los derechos del niños.
Barros fue sindicado como uno de los más cercanos a Karadima, según la investigación policial y habría estado al tanto de la serie de abusos del ex párroco del Bosque.
Fernando Karadima fue encontrado culpable por abuso de menores en el año 2011, tras una serie de denuncias realizadas por ex integrantes de la pastoral de la parroquia metropolitana. Desde la Comunidad de Laicos señalan que han solicitado al Papa la salida de Barros, sin tener respuesta.

