La búsqueda de supervivientes en la región afectada por el terremoto que este miércoles asoló el centro de Italia continúa este jueves mientras la tierra sigue temblando: Amatrice, la localidad más afectada, ha sufrido un temblor de 4,3 que ha provocado nuevos derrumbes. Según el último balance de Protección Civil, hay 365 heridos hospitalizados y el número de muertos alcanza ya los 250, aunque se teme que la cifra aumente puesto que hay decenas de personas desaparecidas bajo los escombros.
Los efectivos de Protección Civil, así como bomberos y militares, han trabajado durante toda la madrugada buscando el rastro de esas personas atrapadas. «Nosotros continuaremos trabajando sin descanso hasta que encontremos a la última persona y hasta que estemos seguros de que no hay nadie más», ha asegurado Lorenzo Botti, jefe de equipo del cuerpo de bomberos de Amatrice, que está casi completamente completamente devastada por el seísmo y donde todavía hay 150 personas sin localizar.
Las autoridades italianas llevan desde primera hora del miércoles intentando limpiar el pueblo de ruinas y escombros, con excavadoras que trabajan con cuidado de no provocar más daños. Además, la policía peina la zona continuamente con perros adiestrados para detectar olor humano y así intentar encontrar más supervivientes.
Sin embargo, la tierra no da tregua: después del terremoto se han registrado cientos de réplicas, hasta 300 solo durante la noche. Una especialmente intensa (de magnitud 4,3 en la escala de Richter) ha causado el derrumbe de la fachada de un edificio situado junto al parque de Amatrice, donde hay un alojamiento temporal para voluntarios que trabajan en tareas de rescate, minetras que la torre de la vecina iglesia de san Agustín también presenta riesgo de derrumbe.
Por RTVE

