Mientras se desarrollaba el desfile por las «Glorias Navales» en la comuna del litoral norte de la región de Valparaíso, los pescadores arrojaron peces muertos. Los hombre de mar reclaman por la seguidilla de derrame, la ley de pesca y la aparición de especies muertas en la zona.
El hecho que no pasó a mayores terminó sin detenidos y con los protestantes retirándose tranquilamente del lugar. En el lugar se encontraban el intendente regional, Gabriel Aldoney, el acalde de Quintero, Mauricio Carrasco y el Almirante de la Armada Enrique Larrañaga.

