
Última foto con vida de Diego Guzmán (Camila Espinoza- LUmc)
Hoy se cumple un año de la muerte de los dos estudiantes porteños, Diego Guzmán (26) y Exequiel Borbarán (19), quienes luego de participar de una marcha estudiantil el día 14 de Mayo del año 2015, se dirigieron a plaza Simón Bolivar, donde ambos fallecieron por impacto de bala.
Guiseppe Briganti Weber, único acusado de haber asesinado a los dos estudiantes, hoy se encuentra con prisión preventiva. Es acusado además de los delitos de porte ilegal de armas y de microtráfico.
Sin embargo, pese a la cantidad de testigos que se encontraban en ese lugar, el caso aún no se cierra, ¿por qué?
En una primera instancia se designaron 120 días de investigación en manos de una fiscal preferente, Mónica Arancibia, la cual empezó rápidamente a tomar el testimonios de las personas que habían presenciado lo ocurrido. Luego comenzaron a salir a la luz videos y fotografías del momento en el cual se lanzaron los disparos, pero estas evidencias, junto a la mayoría de los testimonios, han sido descartadas de manera paulatina por la PDI.
Una de las primeras irregularidades está la declaración de los testigos, muchos de estos expresaron que la cantidad de disparos fueron entre 2 y 3, sin embargo, luego de los peritajes que se realizaron esta cantidad bajó. Investigaciones determinó que solo existió un disparo, bala que se encontró en el cuerpo de Diego Guzmán, y la cual habría atravesado a los dos estudiantes causándoles la muerte, definición contraria a las declaraciones y a uno de los videos que fue presentado como prueba.
“La herida cervical era producto de un impacto de bala, sin salida proyectil, con compromisos de grandes vasos (…) son dos disparos diferentes, es decir; el segundo tiene dos impactos de balas, según el informe preliminar, uno en la región toráxica y el otro en la región abdominal. Son dos impactos de bala el segundo, y al muchacho de la herida de bala en el cuello es un solo disparo”. Señaló en su primer informe médico del director del hospital Carlos Van Buren, Juan Castro.
La PDI aseguró en su informe final contradijo lo señalado por Castro y mantuvo su teoría de que una sola bala atravesó a ambos estudiantes. Esto permite presumir que el acusado no tenía intención de herir ni matar a lo menos al segundo afectado.
Cuando Diego Guzmán es sacado por Carabineros para ser transportado hasta el hospital Van Buren, este tenía puesta una chaqueta negra, tal como aparece en un de los videos de Rival. Esta chaqueta jamás fue encontrada y no pudo ser utilizada para la reconstitución de los hechos.
Este detalle altera la reconstitución y no permite conocer el verdadero nivel de resistencia que enfrentó el proyectil y la trayectoria que este tomó. Por esto desde la familia de Guzmán han pedido invalidar dicho peritaje por encontrarse “viciado”.
A 365 días del incidente Giuseppe Briganti, está siendo formalizado por dos homicidios calificados simples, porte ilegal de armas y micro tráfico de drogas (cocaína de alta pureza). Esto tras una investigación plagada de interrogantes e irregularidades, que no han permitido responder estas incongruencias.

