Honorarios Precarizados: una realidad de trabajar para el Estado

Trabajadores a honorarioPor Jorge Canales Gatica

Mucho se habla de los sueldos de los funcionarios públicos en los medios tradicionales de comunicación, pero nada se dice de las condiciones contractuales que debemos soportar trabajando para el Estado.

En primer lugar, la gran mayoría de los funcionarios públicos no gana lo que fue tan difundido por un canal de televisión. La Fundación Sol de hecho, afirma que más de un 50% de los trabajadores públicos gana menos de $500.000 pesos mensuales, y solo el 30% más de $773.000.

De esta realidad, quienes se ven más afectados sin duda son los Trabajadores con Contrato a Honorarios. No solo porque a ellos no les toca ni un peso del reajuste de 4.1% para el Sector Publico, sino porque presentan un sin número de otras precariedades en su actividad laboral.

Este “trabajador a honorarios” no esta realizando un trabajo esporádico, son trabajadores que llevan años (3, 4, 5, 10 años) trabajando en funciones permanentes, pero contratados bajo esta figura mentirosa.

Para que usted logre comprender un poco esa realidad, le enumeraré algunas de las precarizaciones del empleo que ejerce el Estado con este “tipo” de trabajadores:

  • Cero reajuste y cero bonos: del reajuste que recibirá el sector público a partir del 1 de Diciembre, l@s honorarios recibirán nada. Tampoco recibirán el Bono por término de conflicto, y en la mayoría de los casos (porque el criterio es diferente en cada repartición del Estado) no recibirá aguinaldo de Navidad ni de Fiestas Patrias, así como tampoco recibirá el Bono de Vacaciones.
  • Cero Salud: con el actual sistema de contrato, al no existir pago de imposiciones por parte del empleador (el cual debiese ser descontado de las remuneraciones del trabajador) este no tiene derecho al pago de licencias médicas. Solo aquel trabajador que se impone de forma voluntaria puede acceder al derecho de enfermarse y contar con su remuneración mensual (solo si se impone como trabajador independiente y no por el mínimo sino que por su ingreso real). De lo contrario, usted como trabajador o trabajadora del Estado se puede enfermar, pero el Estado no le paga un peso por los días no trabajados (se los descuenta a fin de mes).
  • Cero seguridad: desde este año (2015), en varias reparticiones públicas (ministerios, Servicios relacionados, entre otros) se derivo como obligación del trabajador el pagar su seguro de accidentes del trabajo (entendiendo que la figura a honorario es de trabajador independiente) por lo cual, el Estado se desentendió de su rol de empleador nuevamente y dejo en manos de los honorarios esta responsabilidad. Lo que se le olvido al Estado, fue traspasar esos fondos a los sueldos de los trabajadores, por lo que, un seguro que es un Derecho laboral ganado por las luchas sindicales, cada trabajador debió empezar a costear de su bolsillo el seguro de accidentes. Me contrata el Estado, pero pago yo mi seguro por trabajar para él.
  • Cero estabilidad laboral: si bien este es un tema que cruza a la sociedad en su conjunto, quienes estamos con la figura del contrato a honorarios del Estado estamos a merced de el jefe de turno que puede desvincularnos en el momento que se le ocurra, sin una evaluación de por medio, ya que el Contrato establece que nuestra función puede ser prescindible en cualquier minuto del año, sin derecho indemnización ni a pago de vacaciones no ocupadas.
  • Cero Bono por desempeño: todo trabajador de planta o contrata que se desempeña en el sector público recibe un bono trimestral que está calculado en base al cumplimiento de metas establecidas por el servicio en el cual uno se desempeña. Este a pesar de realizar labores para el cumplimiento de estas metas, a pesar de que muchos realizamos el mismo trabajo, con la misma carga laboral que nuestros colegas a contrata y planta, los honorarios no recibimos bono alguno por el cumplimiento de esas metas.

Esto es solo una muestra de alguna de las precarizaciones del empleo que se viven siendo contratado por el Estado en esa falsa condición de prestador de servicios, cuando en realidad somos trabajadores públicos encubiertos en esa figura contractual precaria.

Usted, que está leyendo este articulo, a  lo mejor dirá que estas son las mimas condiciones laborales que tienen que soportar muchos trabajadores del área privada, pero ese no es mi punto de comparación, mi punto de comparación son los otros funcionarios públicos que si  reciben esos derechos y beneficios. Mi cuestionamiento va a mi empleador, que es el Estado, y que mantiene un sistema con trabajadores de primera, segunda y tercera categoría (o al menos así nos hacen sentir), donde los derechos laborales que debiesen ser garantías son privilegios.

Del trabajador público, quien está a honorarios, es aquel más precarizado de los trabajadores del Estado. Por ello, los Trabajadores Públicos a Honorarios se han ido organizando a nivel Nacional, y ya muchos ministerios, servicios relacionados y municipios cuentas con Sindicatos que se van fortaleciendo día a día para poder generar mejores condiciones laborales, cuyo fin último tiene por objetivo, una figura única de contrato para todos quienes trabajan para el Estado.

No se engañe cuando le hablan mal de los trabajadores públicos en los medios de comunicación, la lucha no es entre los que estamos abajo, la lucha debe ser contra quienes nos tienen en condiciones laborales precarias.

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