Opinión: «En el mundo real, quien no trabaja no cobra» por Jorge Bustos

Jorge Bustos marchaPor Jorge Bustos B.

Si algún trabajador que ocupa su fuerza física para desarrollar su oficio, o si algún intelectual o profesional avisara a su jefe que se ausentará por motivos personales o porque para él el fútbol o rugby es tan importante como Fiestas Patrias, lo más probable es que la “tapa” que reciba se escuche hasta en la China. Sin embargo, sólo seis de catorce parlamentarios pueden justificar que se ausentaron de su trabajo por razones oficiales; los demás pasaron unas “merecidas” vacaciones dieciocheras a costa de los contribuyentes y pelotudos chilenos que votamos por ellos.

“No entiendo las críticas”, dijo el más criticado de los parlamentarios viajeros, si “este era un viaje familiar que tenía programado desde hace un año”. Es decir, planifican con tiempo joderse a la gente, particularmente a quienes los eligieron y los colocaron en el Parlamento. Parlamentarios a quienes se les paga, sin ser grosero, varias decenas de veces más que a un trabajador con sueldo mínimo.

Dicen que siempre las disculpas agravan la falta, no obstante, creo que se hace urgente que los partidos, las comisiones de ética, la decencia y el pudor exijan a estos “dirigentes políticos” que devuelvan los viáticos de los días no trabajados y los viáticos dobles cobrados, monto que asciende a $595 dólares por día: $500 por estar en el extranjero y $95 por estar en Valparaíso. No se puede cobrar por algo que no se ha hecho.

Los parlamentarios ganan $10.129 dólares mensuales. La última semana distrital no la trabajaron, por tanto, debiesen devolver $2.363 dólares más $4.165 de viáticos; en suma, cada parlamentario que se dio la “vida del oso” en la semana distrital y que no fue al extranjero en comisión de servicio debiese donar $6.528 dólares a la beneficencia, a los hogares de ancianos que viven en la miseria porque los señores parlamentarios simplemente no han sido capaces de terminar con las AFP.

Hagamos el siguiente cálculo: multiplíquelo por 700 pesos (el valor de cambio del dólar a peso chileno), eso nos da la suma total de $4.569.600, vale decir casi 19 sueldos mínimos, o 51 pensiones solidarias en una semana. Visto así, suena a lo menos indignante, sin duda alguna. Esa es la casta política que nadie controla, la que se sube los sueldos cuando quiere, que sale del país cuando se le antoja, y que hace leyes para jodernos.

Debemos barrer con ellos, debemos tener memoria .Queda un año para las elecciones municipales y dos para las parlamentarias. Urge mantener viva la historia, no olvidarse que para algunos es más importante el rugby que la gente, que cobran por no estar cuando se les necesita y, por sobre todo, que hacen leyes que nos empobrecen y que nos condenan a una vejez indigna.

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