Debo admitir que desde antes de llegar a la UDI, escuché mil mitos respecto a su forma de hacer política. Y es que los intelectuales de izquierda siempre intentan comprender la lógica partidista desde su óptica, cosa que es bastante ajena a la realidad de un partido de derecha.
Comprendo la lógica de los medios por levantar una polémica, por decir que esto es el fin de la derecha y por sobre todo de la UDI. Hablan de una grieta profunda en la orgánica del partido, yo les puedo asegurar que nada de eso existe. En los partidos de nuestra coalición las ideologías no cumplen un rol relevante como ustedes creen, es más podría anunciar sin orgullo alguno, que muchos de nuestros militantes ni siquiera conocen los principios de nuestro partido al llegar.
Es más debo admitir que en mi etapa de juventud en el partido, tampoco conocía a cabalidad todos los principios. La diferencia importante entre mi partido y los de la contra derecha (palabra bien facha, pero agradable) es que aquí no existen los “compañeros” sino personas con nombre y apellido, y son esas personas el mayor valor de nuestra institución política.
En la UDI se sufren la crisis, pero con unidad. Tenemos la suficiente cohesión para sentarnos a pensar en lo que sucede, hablar desde el corazón y con la confianza de aún se puede mantener un futuro promisorio. Decir que lo de Penta es una fisura dentro de la orgánica del partido, no solo es caer en un engaño, sino también no entender la lógica actual de los sistemas políticos.
Hoy la confianza de las personas se deposita en otras personas, nosotros tenemos grandes nombres, que sin duda representan con absoluta fidelidad el espíritu del partido y de nuestros votantes. Se trata de una forma de entender el país y a las personas que no deja de ser controvertida para algunos. La UDI no intenta estandarizar a las personas, sino que busca apoyarlos y respetarlos desde su individualidad.
Es ese mismo respeto por la individualidad, lo que nos hace entender el asunto de Penta como un hecho aislado que involucra a ciertos actores del partido, pero que no fisura nuestra orgánica o integridad. Aquellos militantes que nos ayudaron a convertirnos en el partido más grande de nuestro país, podrán tener siempre la seguridad de que esta institución se levantará de estos traspiés y seguirá trabajando para las personas.
José Bonilla P
Vice Presidente Regional UDI Quinta Cordillera

