Maquinista del ascensor Reina Victoria (Monumento Nacional desde el año 1998) impidió a pareja homosexual usar el funicular por que estos estaban de la mano y se dieron un beso previo a pasar el torniquete de ingreso. «No aguanto mariconadas acá, que era una falta de respeto y que se fueran por la escalera» dijo el operador según un testigo del hecho que fue condenado por el Movimiento de Liberación Homosexual.
«Fue homofobia pura» dijo Ignacio Araya, uno de los jóvenes que se vio afectado por el discriminatorio acto del operador. Araya asegura que el junto a su pareja debieron requerir ayuda de carabineros para poder abordar el tradicional transporte público de la ciudad Patrimonio de la Humanidad.
El Movilh junto con destacar la «valentía de los jóvenes para denunciar el hecho» señalaron «que toda forma de discriminación dada en estos espacios históricos es una ofensa gratuita a quienes la padecen directamente, así como un atropello a la población en general y a la identidad de una ciudad, que perjudica de paso la visión que los turistas puedan tener del puerto”
Además el Movilh solicitó formalmente a Jorge Castro, alcalde de Valparaíso, que “ordene investigar lo sucedido y promueva un proceso de capacitación en respeto y conocimiento de la diversidad social entre los funcionarios de estos ascensores” a objeto de prevenir la discriminación en casos futuros.

