Editorial: El rodeo no es ni deporte ni tradición

RodeoCalificar el rodeo como un deporte, no solo es un error, también es asegurar que la tortura y la agresión a otro ser vivo tiene un espíritu deportivo. Decir que el rodeo es parte de la tradición del país, es decir que la reiteración de un acto lo valida, o sea que la desigualdad y la injusticia social existente en Chile está bien porque es parte de la tradición.

El “show del rodeo” consiste en que dos jinetes golpean con sus caballos a una vaca, empujándola contra las paredes de la medialuna. Este acto tortuoso es el que festina un público, que avala la agresión contra un ser vivo, que además de ser castigado sin sentido, es sometido al estrés que significa entrar al terreno y ser observado por un centenar de personas.

Actividad que no solo daña a la vaca, sino que también a los caballos, que se ven sometidos al mismo acto vejatorio, diseñado para satisfacer la sed de violencia de un grupo de personas que escuda este repudiable acto en la tradición y el deporte.

 El rodeo no se acerca en lo más mínimo a los conceptos del deportivismo, en los que se apunta al desarrollo del cuerpo humano, la sana competencia, la constancia, valores, vida sana, entre otras; es tan lejano al deporte, como lo es el boxeo. Solo espectáculos de violencia por violencia.

Mucho menos puede ampararse en la tradición, primero porque este lejos de ser una actividad popular y característica del poblado chileno, no es más que otra actividad del “patrón de fundo”, algo así como el golf. Además el que algo sea reiterativo no lo vuelve valido o correcto, es decir, si un sujeto viola reiteradamente a una menor, eso no hace que el hecho este bien (guardando las proporciones).

Por otro lado, un ejemplo similar lo da Cataluña, donde se prohibieron las corridas de toros, por el maltrato que este significaba para el animal y por incentivar a la violencia. Esto demuestra que es totalmente factible llevar a delante la prohibición del rodeo, tal como se hizo con las peleas de gallos, que por cierto, eran mucho más tradicionales.

Es necesario revisar nuestros principios, que es lo que estamos aprobando, porque acciones como estas solo promueven violencia. Lo que se ve reflejado en como son tratadas las personas que irrumpen en las medialunas, para demostrar su descontento y oposición a estos actos.

Obligación de la sociedad es darse cuenta de cuáles son los errores que se están cometiendo, que terminan por  hacer que las personas actúen de maneras inadecuadas, y de seguro esto es de esas cosas innecesarias, que terminan por provocar esos “errores”.

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